Xapuri (Brasil), 10 may (EFE).- El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, visitó hoy la tumba del ecologista Francisco "Chico" Mendes, asesinado a tiros en diciembre de 1988 en la localidad amazónica de Xapuri.
Lula, que llegó hoy a Xapuri, en el estado de Acre, fronterizo con Bolivia y Perú, depositó una ofrenda floral en la tumba de Mendes en un sencillo acto en el que estuvo acompañado por la viuda de éste, Ilzamar Mendes, su hijo Sandino, otros familiares del líder ecologista y algunos religiosos.
Durante la visita al cementerio de la localidad, el párroco de Xapuri, Luiz Ceppi, leyó una "Carta Abierta a los Mártires", escrita por el obispo español Pedro Casaldáliga, conocido por ser un defensor de los derechos humanos y de los desposeídos en Brasil.
Chico Mendes, líder de los "seringueiros" (extractores de caucho) de la Amazonía, llamó la atención mundial sobre la destrucción de esa región del planeta y fue premiado por las Naciones Unidas por sus acciones en defensa del medio ambiente.
Mendes fue amigo de Lula, a quien conoció en 1980 en una reunión con dirigentes sindicales, y dos años después se convirtió en uno de los fundadores en Acre del Partido de los Trabajadores (PT), hoy en el poder en Brasil.
La enconada defensa que Mendes hizo de la Amazonía le granjeó muchas enemistades y el 22 de diciembre de 1988 fue asesinado a tiros en su casa por hacendados de la región, cuando contaba con 44 años de edad.
Los autores del asesinato, el hacendado Darly Alves da Silva y su hijo Darci, fueron condenados en 1990 a 19 años de prisión, de la cual huyeron en 1993 y fueron capturados tres años después.
Después de la visita al cementerio, Lula recorrió la casa de Mendes y de la fundación que lleva su nombre y firmó tres acuerdos de cooperación en el área social con las autoridades de Acre.
En su visita a Xapuri, Lula estuvo acompañado por los ministros de Justicia, Educación, Medio Ambiente, Integración Social, Desarrollo Agrario y Ciudades.
Un juez de Xapuri decretó la "ley seca" durante el día de hoy por solicitud de los encargados de la seguridad de Lula y su comitiva, que al parecer temían excesos de la población en el consumo de bebidas alcohólicas, lo que fue criticado por los habitantes, que dijeron que su localidad es tranquila y pacífica. EFE
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