Seis canciones fueron suficientes para que Luis Fonsi casi dejara mudo a un lote de chiquillería de casi 300 personas. ¿Cómo hubiera sido la noche si aquel, en lugar de un minirrecital, hubiese sido un concierto de verdad, verdad?
No se habría derrumbado el salón Chirripó del hotel Corobicí, pero quizá las rodillas de las nenas no pasarían la prueba porque el miércoles pasado, a la segunda canción del puertorriqueño, ellas estaban rendidas al pie del escenario.
Comida defans
Burlaban la seguridad, se ponían de rodillas para capturar con cámara al cantante. “¡Mi amor, una foto, una foto!”, gritaba una rubia peinada de colitas.
Otras se arrodillaban, no para rezar, sino para cantar a todo pulmón y de memoria.
El cantante tuvo un golpe de honor: se hizo acompañar por el trío Éditus, y en escenario fueron cinco: Edín Solís (guitarra), Carlos Tapao Vargas (batería), Ricardo Solís (violín), Francisco Serrano (guitarra y director musical del cantante) y, por supuesto, Luis Fonsi.
Éditus hizo sonar al boricua redondito, íntimo, fino.
Antes de que Fonsi saliera al escenario, el grupo 5cero6 matizó la noche con temas como Sueño contigo .
Eran las nuevas caras del proyecto tico de pop, que esa noche se veían crudos en cuanto al movimiento escénico y se atropellaban los unos a los otros al hablar, pero dentro de su propuesta, este 5cero6 parece ir por el buen camino del pop comercial y radiable.
Las seis felicidades
“Buenas noches Costa Rica. ¿Están listos para Abrazar la vida ?” El griterío no se hizo esperar. Fonsi arrancó con el sencillo del disco del mismo nombre.
Con Quisiera poder olvidarme de ti sacó más alaridos. Él recordó que estaba ahí también para apoyar a la maratónica Cadena Mayor y prometió regresar pronto a concierto.
No iba ni por la mitad de la primera estrofa cuando el gentío cantaba con él... casi por él: cada día que pasa más me mata tu ausencia y pierdo la fe .
Por ti podría morir , también de su nuevo disco, e Imagíname sin ti , una balada que ya tiene su rato, siguieron en la lista.
Cada vez que Fonsi se señalaba el corazón con el dedo las chicas gritaban; cada vez que decía “imagínenme sin ustedes”, ellas se deshacían.
¿Quién te dijo eso? cerró el espectáculo, pero Fonsi tuvo que regresar para concluir con Mi sueño , aunque en realidad el sueño era el de las chicas que lograron entrar para estar casi cerca de él.