Por Atenas Sifuentes
México, 22 ago (EFE).- La cantante Lucero, conocida como la "Novia de América", vive uno de los momentos más delicados de su carrera tras enfrentarse abiertamente con los medios de comunicación después de que su guardaespaldas encañonara a un grupo de periodistas.
La prensa exigió a la artista que se disculpara tras el suceso, pero ella defendió al agente de seguridad, quien ha sido procesado por posesión ilícita de un arma de uso exclusivo del Ejército.
Aunque no fue Lucero quien la noche del 14 de agosto desenfundó la pistola para amenazar a una treintena de periodistas que buscaba una entrevista al término de su centésima representación de la obra teatral "Regina", la prensa no le perdona que haya apoyado la actitud del "guarura" (guardaespaldas) Fernando Guzmán.
El agente privado trató de quitarse de encima a una nube de camarógrafos, fotógrafos y periodistas que a tropel se habían enzarzado con él en un intercambio de agresiones físicas y verbales.
La escena, que han repetido hasta la saciedad los noticieros de televisión y los programas de farándula, causó una profunda indignación en el medio periodístico, algunos de cuyos miembros han presentado una demanda por lo ocurrido.
Prácticamente todos los personajes públicos mexicanos, inclusive los políticos, han expresado su solidaridad con los periodistas.
Al día siguiente del incidente, Lucero convocó a la prensa para hablar del asunto, pero la que hubiera sido una oportunidad para aclarar la situación se convirtió en una reyerta donde, tanto los periodistas como la actriz, se enredaron en un ríspido intercambio de acusaciones mutuas que empeoró la situación.
Cuando los periodistas esperaban que en la siguiente aparición la actriz ofreciera sus disculpas, Lucero decidió poner más leña al fuego.
"De ninguna manera me arrepiento ni pienso pedir disculpas, sólo al público", afirmó la artista en una entrevista radiofónica mientras su colegas le aconsejaban adoptar una posición más moderada.
La cantante se aferró a sus críticas contra la que llamó "prensa agresiva", que "invade la vida privada" y "ataca" a las figuras y consideró que en los últimos años "ha tomado mucho poder".
"Siempre había estado sonriente, evadiendo ataques y bueno, sí, es probable que me salí de quicio o me sacaron de quicio con esas preguntas y faltas de respeto", dijo Lucero tras recalcar que ella no le faltó el respeto a nadie.
"Ya basta de ese poder que hay para atacar a los artistas. Yo salí a dar la cara porque nunca he escondido nada y empiezo a hablar seriamente de un tema que tenía pendiente: poner un alto a la prensa que ataca y acosa a los artistas", enfatizó.
La visceral reacción de Lucero, una actriz que explota su belleza angelical, le ha dejado expuesta a un aluvión críticas desde todos los frentes.
El programa de espectáculos "La Oreja", que emite Televisa, propuso una alianza para demostrarle a Lucero que, sin prensa, no existe.
La candidez de Lucero, la imagen de niña buena desde que comenzó su carrera a los diez años, la llevaron a ser la principal conductora del Teletón, un maratón televisivo que se celebra anualmente para recaudar fondos en favor de los niños discapacitados.
La cantante confía en seguir siendo la presentadora de este exitoso programa aliado de las causas altruistas.
No obstante, algunas encuestas de los medios apuntan a que cerca del 70 por ciento de los entrevistados considera que ha perdido imagen y un 46 por ciento cree que no debería presentar el Teletón.
Actualmente, la actriz participa en el filme "Zapata", donde interpreta a Esperanza, la amante del revolucionario Emiliano Zapata, encarnado por el cantante Alejandro Fernández.
A pesar del incidente con la prensa, Lucero tiene previsto acudir a mediados de septiembre a Las Vegas, donde cantará para celebrar las Fiestas Patrias de México entre sus compatriotas residentes en Estados Unidos. EFE
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