Biarritz (Francia), 27 nov (EFE).- El ex presidente boliviano Gonzalo Sánchez de Lozada aseguró hoy que el referéndum sobre la exportación de gas que pretende convocar su sucesor, Carlos Mesa, "es inconstitucional" y polarizará el país hasta el extremo de que podría desencadenar una guerra civil.
Lozada realizó estas reflexiones tras intervenir en Biarritz, en el suroeste de Francia, en un foro sobre gobernabilidad en América Latina en el que participan medio centenar de personalidades, entre ellas, varios ex presidentes latinoamericanos y dirigentes políticos europeos.
A preguntas de EFE, el ex mandatario andino se refirió a la celebración de la citada consulta y dijo que sabe "que los bolivianos, aunque con mucha dificultad, van a entenderse antes de que la sangre llegue al río, es perfectamente posible" que se genere un conflicto armado.
"Yo le tengo mucho miedo a un referéndum porque tiende a polarizar y eso siempre supone una pérdida para el país", subrayó Sánchez de Lozada, antes de señalar que lo que necesita Bolivia es un "consenso político".
También dijo que no teme que se le abra un proceso judicial en su país, aunque aseguró que si eso ocurre volverá para enfrentarse a él.
El ex presidente andino abandonó el poder y salió del país el pasado 17 de octubre, tras desencadenarse una revuelta popular que acabó con más de setenta muertos.
Ante los asistentes al foro, Lozada expresó su pesimismo sobre el futuro político de la nación andina después de que "el radicalismo y el uso de la fuerza" se hayan impuesto sobre la democracia.
"El próximo paso puede ser cerrar el Congreso", vaticinó Sánchez de Lozada, quien puso en duda la permanencia y estabilidad de un Gobierno que se ha impuesto sin respetar "las formas democráticas".
El ex presidente boliviano, que actualmente reside en Washington, señaló que ha pasado del "shock y la incredulidad" a la "pena y desolación" por la situación que se ha desencadenado en el país andino, que calificó de "traumática".
Dijo, no obstante, que aún cree "en el sistema representativo y en la democracia" y que tiene la seguridad, aunque no dispone de pruebas, de que la revuelta popular que acabó su mandato fue fruto de una "nueva guerra fría" orquestada por intereses ajenos al país.
"Nunca tuve la menor duda" de que la revuelta encabezada por el líder sindical Evo Morales "estaba perfectamente organizada y financiada", precisó.
El ex mandatario boliviano reivindicó "la recuperación de la democracia" en Bolivia y recordó el ejemplo del presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, quien tras "perder cuatro elecciones, ha conseguido llegar al poder democráticamente y trata de cambiar el sistema desde dentro".
Defendió igualmente la necesidad de realizar procesos de descentralización administrativa para asegurar la gobernabilidad en América Latina.
"Sólo con el reforzamiento de los poderes locales y la participación popular se asegura la estabilidad política", indicó el ex mandatario, quien aseguró que durante su Gobierno más del 75 por ciento del presupuesto del país estaba en manos de las instituciones locales.
Junto a Sánchez de Lozada participan en el encuentro los ex presidentes Patricio Alwyn (Chile), Ernesto Samper (Colombia), Rodrigo Borja Cevallos (Ecuador), Miguel de la Madrid (México), Leonel Fernández (República Dominicana) y Gonzalo Sánchez de Lozada (Bolivia)
Los reunidos en este encuentro aprobarán mañana un documento con ideas para promover la estabilidad política en América Latina que será trasladado a la próxima Cumbre de Jefes de Estados y de Gobierno de Iberoamérica, el Caribe y la Unión Europea, que se celebrará en México en mayo de 2004. EFE
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