En el Colegio Gregorio José Ramírez Castro, de Alajuela, no hay descanso. Las vacaciones de medio año son el mejor momento para pulir los talentos de sus estudiantes.
Este lunes, en tres de sus aulas había centros de estudios para los muchachos que irán a la Olimpiada Nacional de Matemática, en noviembre; al certamen de Antorcha , que inicia sus justas en agosto, y para otra competencia entre centros de Alajuela.
La institución, ubicada en Montecillos de Alajuela, ha trabajado muy duro para sobresalir en competencias académicas nacionales y provinciales.
Los resultados son halagadores: Jorge Molina Mayorga, alumno de cuarto año, obtuvo una medalla de oro en la prueba por equipos y una de bronce en la individual de la Olimpiada Centroamericana y del Caribe de Matemática, realizada en junio, en Nicaragua.
Asimismo, han tenido una participación en ascenso en el programa Antorcha , de Canal 13. Aunque el colegio no pasó a la final en sus primeros tres años de competencia (1999, 2000 y 2001); en el 2002 ocupó el quinto lugar y el año pasado empató en la segunda posición con el Colegio Científico Bilingüe Sagrada Reina de los Ángeles –centro privado de San José–. Para la edición 2004, la meta de la institución es ganar.
Aún queda más: ese colegio es el actual campeón de las justas Prometeo para novenos años, que organiza anualmente la Dirección Regional del Ministerio de Educación Pública (MEP) entre algunos cantones de esa provincia.
Esa contienda académica se realiza desde hace siete años, y el equipo del Gregorio José Ramírez ha llegado a la final cinco veces, siendo tres veces campeón y una vez subcampeón.
En sus logros no hay grandes secretos. Su fórmula de éxito es un trabajo conjunto entre profesores y alumnos, quienes dedican tiempo extra para prepararse e impulsan la superación entre los estudiantes (vea Con trayectoria ).
Liga del conocimiento
Cada triunfo significa mucho para el Gregorio José Ramírez, que saca adelante sus proyectos en una zona urbano marginal. “Este barrio donde estamos ubicados, Montecillos, es de familias de escasos recursos. Existe un sector especialmente problemático, el barrio Copán, del cual solo se habla porque algunos jóvenes han caído en la delincuencia, pero no se dice las cosas buenas”, comentó Elenilzon Arroyo Bolaños, profesor de matemática y coordinador académico del colegio.
Para demostrar que en esa comunidad hay talento, 105 jóvenes participan en los programas para ir a la Olimpiada Nacional de Matemática, a Antorcha , a Prometeo y a cursos de matemática para la Universidad de Costa Rica. En los equipos hay jóvenes de todos los niveles (vea nota Dispuestos a darlo todo ).
“Nuestro objetivo es que exista continuidad en los procesos. Nada ganamos preparando solo a los muchachos de quinto año porque cuando dejan el colegio hay que volver a empezar”, explicó el profesor de matemática.
Para representar a su colegio, los jóvenes interesados pasan por un proceso de selección en el cual prueban su conocimiento y temple para ir a las competencias.
“Yo creo que, aparte de su talento, existe un especial espíritu de lucha en nuestros jóvenes. Cuando uno vive en condiciones difíciles es un luchador por naturaleza”, agregó el docente.
Números al dedillo
Uno de sus “trapitos de dominguear” es el programa Matem , de la Universidad de Costa Rica.
Ese proyecto permite a los estudiantes de cuarto y quinto año cursar las asignaturas Matemática 125 y Cálculo, que son necesarias para varias carreras.
Los muchachos llevan Matemática 125, en cuarto año, y siguen con Cálculo 1001, en quinto. Los profesores del colegio dan las asignaturas y los muchachos realizan los exámenes en la Universidad de Costa Rica.
En este momento, unos 70 jóvenes se preparan para rendir las pruebas de esas asignaturas, y aunque no todos aprueban, los muchachos mejoran su rendimiento y ayudan a otros compañeros –la promoción en matemática pasó de un 40 a un 70 por ciento, en cuarto año–.