Los familiares del fallecido expresidente de Nicaragua general Anastasio Somoza Debayle han iniciado una batalla legal para tratar de recuperar las propiedades que les confiscaron y quieren regresar al país para trabajar y traer inversiones millonarias.

Alejandro Sevilla Somoza, sobrino del general asesinado el 17 de septiembre de 1980 en Asunción, Paraguay, calcula que los sandinistas confiscaron a la llamada "dinastía Somoza" unas 280.000 hectáreas de tierras en todo el país.
Aclaró que, para no provocar "trastornos sociales", no pretenden la devolución de aquellas propiedades donde se han levantado barrios marginales o donde viven personas muy pobres, pero indicó que sí insistirán en el mecanismo de la permuta o indemnizaciones.
A sandinistas llamados "parceleros", organizados en cooperativas de producción en las zonas rurales, Sevilla Somoza les propone entrar en arreglo para desarrollar esas tierras con inversiones que asegura su familia traerá al país.
Afirmó que los trabajadores del ingenio azucarero Montelimar, occidente del país, donde la familia Somoza tuvo una gran presencia, están de acuerdo en trabajar en sociedad con ellos.
Sevilla Somoza dijo que al Gobierno le han propuesto soluciones, "que respetarían la Constitución, impulsarían la economía, crearían importantes polos de desarrollo y mantendrían la paz social".
Reveló que con el presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán, ha tratado estos asuntos, pero que el gobernante liberal le ha indicado que estas querellas deben resolverse en los tribunales de justicia.
Cuando se le preguntó si teme por su seguridad física, reveló que desde que abrieron una oficina en Managua, son frecuentes las amenazas de muerte que reciben de "sus adversarios".
"Nos siguen a bordo de carros Lada sin placa y nos amenazan con ponernos bombas, pero la verdad es que ya nos estamos acostumbrando a eso", añadió.
Apellido "candente"
En opinión del sobrino de Somoza Debayle, la lista de los "grandes usurpadores y especuladores" que concentran parte de los bienes confiscados no pasan de 500.
"Pero ¿vale la pena que Nicaragua se dé el lujo de que, para permitir el enriquecimiento de unos 500, se viole la Constitución y se evite que venga la inversión extranjera al país?", se preguntó.
El expresidente de Nicaragua Daniel Ortega, en un mitin partidista celebrado el pasado jueves en Nandaime, sureste del país, señaló que los somocistas "deberían pedir perdón, entrar a Nicaragua de rodillas... por todos sus robos, sus asesinatos, en vez de estar reclamando propiedades".
Sevilla Somoza, por su parte, retó a los historiadores para que investiguen si las propiedades de su familia fueron mal habidas.
"Si nos prueban con datos que fueron mal habidas pues todo se acabó y rompemos las escrituras. Yo no quiero que mis hijos tengan algo mal habido", afirmó el sobrino de Somoza Debayle.
"El 90 por ciento de lo que estamos reclamando son propiedades rurales que mi familia comenzó a comprar desde el año1.800 cuando esos bienes eran muy baratos", agregó.