¿Podría un dolor de muelas o el sangrado de las encías enviar a alguien hasta el hospital o hacerlo pasar por una cirugía?
La respuesta es ¡sí! y está acompañada de una clara explicación médica, pues el simple hecho de lavarse mal los dientes desencadena una serie de problemas que no se resuelven tan fácilmente con calzar un diente.
El dentista José Echeverría explicó que es fundamental evitar la aparición de caries con las tradicionales medidas de higiene (véase el recuadro). "Esa prevención es importante porque a partir de una carie se pueden generar infecciones de cuidado", comentó Echeverría.
El odontólogo explicó que cuando las caries se hacen más profundas y alcanzan la cámara de la pulpa (parte interna del diente), se produce una infección que causa una acumulación de pus (absceso). "Esa pus puede acumularse y originar una inflamación de la encía o propagarse a través de la mandíbula y correr por la boca", explicó el especialista.
Los abscesos periapicales (acumulación de pus en los tejidos de la boca) son de cuidado pues dicha infección genera múltiples complicaciones. Aparecen debido a una infección que se ha propagado del diente a los tejidos cercanos, la pus del absceso se produce, inicialmente, dentro de las encías y, según la posición del diente, puede drenar por la piel, la boca y la garganta.
"Un absceso puede inflamar toda la cara y requerir de cirugía oral para drenar la pus y acabar con la infección", explicó Echeverría.
El dentista añadió que una enfermedad bucodental que puede ser bastante dañina es la pulpitis.
Consiste en una inflamación dolorosa de la pulpa dentaria (un tejido con numerosos nervios y vasos sanguíneos que está situado en el interior de los dientes). "Si la pulpitis no se atiende a tiempo podría dañar el hueso de la mandíbula y los tejidos cercanos", comentó el odontólogo.
Las causas más comunes de la pulpitis son las caries dentales, de nuevo, recuerde que una forma de prevenir problemas agudos en su boca es una buena higiene dental.
¿Sangran sus encías?
Las enfermedades periodontales, también conocidas como enfermedades de las encías, son otras infecciones bacterianas graves que destruyen las encías y los tejidos que rodean la boca. Si la inflamación se deja sin tratar, la enfermedad continuará y los huesos subyacentes alrededor de los dientes se desintegrarán, y ya no podrán mantener a los dientes en su lugar. "La inflamación crónica, que resulta de la enfermedad periodontal, es responsable del 70 por ciento de las pérdidas de dientes en adultos, y afecta al 75 por ciento de las personas en algún momento de sus vidas", aclaró Echeverría.
¿Qué causa la enfermedad periodontal? Al igual que en muchas otras enfermedades de la salud oral, las bacterias y la formación de placa -por una mala limpieza- son a menudo las culpables. De hecho, la formación de placa es la causa principal de las enfermedades de las encías.
Los síntomas de las enfermedades periodontales pueden incluir encías sensibles, hinchadas y rojas; sangrado al cepillarse y, o al limpiarse con hilo dental; dientes flojos o separados y mal aliento persistente.
Existen diferentes tipos de enfermedades periodontales, como la gingivitis que es la forma más leve de la enfermedad periodontal (las encías tienden a estar rojas, hinchadas y con dolor, lo que causa el sangrado fácil durante la limpieza diaria y el uso de hilo dental). Y la periodontitis que en un estado avanzado muestra una pérdida significativa del hueso y de los tejidos que rodean a los dientes.
"Los síntomas de la enfermedad de las encías pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos, por eso es mejor consultar a un dentista o a otro especialista de la salud oral para su diagnóstico", aconsejó Echeverría
Para prevenir
La clave para la prevención de las infecciones en la boca se basa en cinco estrategias de aseo y cuidado dental:
Una buena higiene bucodental para controlar eficazmente las caries de la superficie lisa, también debe usar un enjuague y un hilo dental.
Cuide su dieta, sobre todo, si consume azúcares, pues cuando entran en contacto con la placa bacteriana de la boca, se produce el ácido que daña los dientes. Lo mejor es evitar los azúcares o lavarse los dientes si se consumen productos dulces.
Use enjuagues de flúor para fortalecer el esmalte de los dientes, sobre todo, hasta los 11 años cuando se completa su crecimiento y endurecimiento. Consulte a su odontólogo si usted necesita o no aplicarse flúor, pues el exceso de esa sustancia puede presentar manchas en los dientes.
Visite al odontólogo para que le aplique sustancias oclusivas en las fisuras naturales de los dientes. Cuando el líquido se endurece, se forma una barrera eficaz y todas las bacterias del interior de la ranura interrumpen la formación de ácido y no tienen contacto con los alimentos.
Si usted es muy propenso a las caries e infecciones quizás necesite de una terapia antibacteriana que puede prescribir el odontólogo y va desde empastar todas las cavidades y fisuras de los dientes, hasta la prescripción de enjuagues bucales especiales.
Fuente: Consejos tomados del Manual Merck de Información Médica para el Hogar .