La guerra estuvo a punto de espantar al Oscar cuando muchos de los actores invitados y postulados y grupos organizados de artistas presionaron para que la ceremonia de entrega fuera cancelada como alianza por la paz.
Sin embargo, la noche del viernes Gil Cates, productor de la ceremonia, confirmó que la entrega se realizaría a menos que, a última hora, la cadena de televisión ABC decidiera posponerla debido a una escalada de la guerra contra Iraq.
Al cierre de esta edición, ABC no se había pronunciado, y por lo tanto, queda en firme que la entrega tendrá lugar a las 8:30 p. m. (en Estados Unidos) en el Teatro Kodak.
Protestas en medio
Gil Cates aseguró a los medios que los preparativos del espectáculo seguían su curso normal y que los ensayos continuaban como estaban programados, sin embargo, ayer en la mañana se supo que la ceremonia no será tan impecable como creen los organizadores.
Miles de personas planean protestar contra la intervención militar frente al Teatro Kodak justo cuando inicie la entrega.
Las manifestaciones han sido convocadas por el grupo Vecinos por la Paz y la Justicia, en colaboración con otras organizaciones como Latinos contra la guerra en Iraq.
Los manifestantes se han unido bajo un mismo lema: Premios noche por la paz. La idea, según los organizadores de las protestas, es honrar a aquellas personas que, desde la industria del entretenimiento, defienden la paz y la justicia.
Los manifestantes pacifistas han llamado a la invasión a Iraq "la guerra del petróleo."
Sin embargo, los mayores problemas esta noche podrían producirse porque otros grupos tienen previsto, también coincidiendo con el inicio de los Oscar, manifestaciones en favor de las tropas que han sido enviadas a Iraq. Ya en California esta semana se dieron serios disturbios entre los manifestantes a favor de la paz y de los que apoyan la guera lo que produjo una fuerte intervención de la policía.
Para la entrega reforzaron la seguridad en el teatro enviando la unidad de la Guardia Nacional el cuerpo de reservistas del Ejército de Estados Unidos equipada con un laboratorio móvil para detectar sustancias biológicas o químicas que pudiera suponer una amenaza.
Sobrios y con insignias
Los actores Will Smith, Angelina Jolie y el director de la película El señor de los anillos , Peter Jackson, dijeron que no asistirán a la ceremonia, al considerar que la celebración anual sería inapropiada en tiempos de guerra.
Otras celebridades, entre ellas la nominada Meryl Streep y la australiana Cate Blanchett, estaban indecisas sobre si asistirían.
Por los aires de guerra, la Academia optó por ponerse sobria. Decidieron levantar la glamorosa alfombra roja, por donde desfilan las estrellas con sus trajes de diseñadores famosos y suntuosas joyas.
A los periodistas, camarógrafos y fotógrafos que se alinean cada año a la entrada del teatro se les pidió que se abstuvieran de hacer entrevistas.
Las estrellas decidieron cambiar sus exuberantes trajes por unos más moderados. Un grupo llamado Artistas Unidos para Ganar sin Guerra ha distribuidos de broches insignia con el símbolo universal de la paz.
Dispuestos a hablar
Varios artistas han anunciado que si llegan al escenario para recoger una estatuilla condenarán la guerra. Se prevé que lo hagan el director estadounidense Michael Moore, candidato al Oscar al mejor documental con Bowling for Columbine , el español Pedro Almodóvar que está postulado por Hable con ella , o la actriz Susan Sarandon, que participará como presentadora.
Moore, es un feroz crítico de la administración republicana y de la cultura armamentista de la sociedad estadounidense.
Almodóvar dijo que lucirá el broche insignia del grupo pacifista, Visión Global por la Paz, inspirado en la paloma de la paz de Pablo Picasso y también advirtió que, en el caso de ganar, además de agradecer a Hollywood la estatuilla dirá "algo más".