El silencio es elocuente, y los organizadores de esta actividad se limitaron a llamarla "acciones de intervención". Sin embargo, se trata de la presencia -nada inocente- de cuatro artistas plásticos en las instalaciones del Centro Cultural de España -dos españoles y dos ticos-, quienes fueron invitados por la entidad a apropiarse del espacio como bien pudieran, supieran o quisieran. Mabi Revuleta y Txuspo Poyo (España), y Sila Chanto y Joaquín Rodríguez del Paso (Costa Rica), protagonizan uno de los encuentros no tradicionales más recientes de la cartelera cultural: al mismo tiempo, convirtieron al Centro en su centro de trabajo y en su galería. "Este no es un montaje tradicional, sino que hay una selección del espacio para producir la pieza", explicó Sila Chanto. Ella elaboró un camino de playwood con algo de rompecabezas, que serpentea desde la entrada del edificio hacia las diferentes obras, dispersas en el interior. Revuelta trabajó en una instalación gigante y con texturas como el algodón; Rodríguez del Paso plantó en una habitación apartada un jardín de flores naturales y artificiales, y Poyo instaló su video-creación en el patio, cerca de la cocina. Esta ocupación es el primer paso del Proyecto Espacios, que promueve Lidia Blanco, directora de la entidad, y que continuará en los meses de agosto y setiembre en manos de otros artistas. La idea es que el arte entre en acción, y, si no entra, que por lo menos no se quede fuera.