Tenga cuidado: un amigo temperamental anda por su casa. Siempre nos ayuda, pero, si no lo tratamos bien, puede ser hasta peligroso. Sepa cuidar su horno de microondas.
El horno trabaja así: produce calor debido a la conversión de energía electromagnética en energía térmica. Como todo aparato electrónico, ese horno tienen formas adecuadas de uso, y también restricciones: el uso incorrecto hace que surjan problemas.
Un problema surge cuando el horno calienta a diferentes temperaturas los distintos tipos de alimentos. Esto se debe a que las microondas penetran a través de las diferentes sustancias y sólo son absorbidas al alcanzar los tejidos o materiales profundos.
Por ejemplo, cuando se calienta una hamburguesa, la carne aún está fría cuando la lechuga y el tomate ya pueden quemarnos.
En el caso de un pan relleno de mermelada, mientras el exterior está tibio, la mermelada alcanza altas temperaturas y puede causar quemaduras en la boca y el esófago.
Recipientes que engañan
La principal razón por la que suceden las quemaduras con alimentos calentados en el horno de microondas, es que el alimento o los líquidos están mucho más calientes que el recipiente en el que se encuentran.
Miguel Alfaro, médico cirujano de la Unidad de Quemados del Hospital San Juan de Dios, explica que las quemaduras de este tipo son de las menos frecuentes, pero sí suceden.
Son quemaduras de contacto, y suelen ser de la mucosa de la boca o garganta, o por el salpicado de los alimentos. Todas ocurren porque se calientan excesivamente las comidas.
Cuando se pone a hervir agua, hay que tener especial cuidado. Aunque parezca que no se ha calentado, puede quemar a la persona.
¡Ojo con los chupones!
Si lo que calentamos es el alimento y los biberones de los pequeños, hay que tener mucho cuidado.
Algunos expertos aconsejan no utilizar el microondas para ello. Otros, como el doctor Alfaro, solo advierten que es necesario tener cuidado.
Un estudio de la Clínica Universitaria de Lovaina (Bélgica) concluyó que los chupones y la comida del bebé no deben ser calentados en microondas.
"Los hornos de microondas calientan los alimentos de manera irregular, por lo que el biberón se calienta menos rápidamente que su contenido", concluye el artículo.
Por esto, los padres pueden tener la impresión de que no se ha alcanzado la temperatura conveniente, y calentar excesivamente los chupones.
Eso puede provocar graves quemaduras en la boca y el esófago del bebé. Entre 1995 y 1998, según casos contabilizados por la clínica belga, al menos 23 bebés sufrieron quemaduras por las razones citadas y debieron ser hospitalizados.
Igualmente, calentar los pequeños envases de alimentos para bebés en agua hirviendo o muy caliente no estaría exento de peligro, como lo demostró un estudio publicado recientemente por la revista médica British Medical Journal .
Por esto, para evitar quemaduras, después de calentar la comida o el chupón del bebé, hay que revolverlos bien y probarlos antes de dárselos al pequeño.
Los hornos de microondas se usan en muchos hogares, restaurantes y oficinas, y no debemos privarnos de ellos. Con algo de atención de nuestra parte, no habrá problemas.
Mejor prevenir
Estos consejos lo ayudarán a prevenir las quemaduras por alimentos calentados en el horno de microondas:
Tenga cuidado al remover la tapa de un recipiente que ha sido introducido al microondas: el vapor que sale de él es muy caliente y puede provocar una quemadura.
Cuando caliente líquidos, recuerde que el recipiente se siente más frío que su contenido.
Si planea hervir agua, tenga cuidado. Ponga dentro del recipiente una cuchara de madera, o la bolsa de té para que la energía se aísle y no provoque una ebullición que pueda quemar.
Calentar la leche de los bebés en las botellas que tienen bolsas plásticas desechables, puede ser peligroso: las bolsas podrían estallar.