Viena. AP. La cinemateca de Viena está exhibiendo una retrospectiva de películas de propaganda nazis filmadas durante la II Guerra Mundial, entre ellas 50 rodadas en Viena, que tras la anexión de Austria, en 1938, se convirtió en lo que los organizadores de la exhibición calificaron de "El Hollywood de Hitler".
El propósito, dijeron funcionarios de la exposición El Cine y el Nacional Socialismo , no es glorificar al Tercer Reich -se exhiben, inclusive, películas hechas por los aliados, donde se muestra a los nazis como los villanos- sino mostrar a las audiencias cómo se insertaba la ideología en películas destinadas a entretener a las masas.
"Es importante reflexionar, inclusive sobre nuestros momentos más sombríos", dijo Thomas Ballhausen, director del departamento de estudios y archivos de la cinemateca. "Hay que hablar claro acerca de esas cosas".
Los "buenos". En la exhibición se examinan películas que muestran a los oficiales nazis como compasivos y justos, y a sus enemigos como siniestros y malvados. Forma parte de las conmemoraciones para celebrar el 60 aniversario del fin de la guerra.
La mayoría de los 50 filmes de la sección del Hollywood de Hitler eran comedias, aunque con mensajes destinados a estimular el respaldo al régimen. Ballhausen mencionó como un ejemplo Wien 1910 ( Viena 1910 ), repleta de "inocentes" chistes antisemitas.
Sin embargo, muy pocas de las películas eran exclusivamente de propaganda. Inclusive aquellas que trataban de asegurar a un público angustiado acerca de la invencibilidad militar de los nazis, podrían parecer al espectador de esa época como simple entretenimiento, señaló Ballhausen.
Cada película es exhibida con noticiarios que fueron incluidos durante la proyección inicial. En una reciente exhibición, un noticiario donde se mostraba las fuerzas de infantería del dictador italiano Benito Mussolini era acompañado de un filme de 1936, Verraeter o Traidor , en el cual un joven comandante de tanques se internaba en una escarpada zona rural para descubrir un complot de espías.
Herramientas. Los nazis usaban tales dramas para manipular a las masas.
Por ejemplo, en Verraeter , se advertía a las audiencias que se mantuvieran alertas a fin de detectar a espías extranjeros y los villanos eran interpretados por actores de piel oscura, en una "inocente" alusión a la supremacía de la raza aria promovida por Hitler y todo el aparato de propaganda nazi.
Pero el mensaje era difundido en una película de aventuras con bastante suspenso y acción como para entretener inclusive a espectadores contemporáneos y cuyas intenciones, en su momento, pasaron inadvertidas para el público que asistía entusiasta a las salas de cine en Europa.