México, 17 may (EFE).- Los recientes fusilamientos en Cuba fueron "cuestión de vida o muerte" porque había la intención de crear "una grave crisis que podría conducir a una confrontación armada ente Estados Unidos y Cuba", dijo el presidente cubano, Fidel Castro.
En una entrevista publicada hoy por el diario mexicano "Milenio", Castro atribuyó esa intención a "la mafia terrorista de Miami en combinación con la extrema derecha de Estados Unidos" y agregó que la posibilidad de esa confrontación "no es que nos ponga nerviosos ni nos quite el sueño".
"El plan concebido de antemano consistía en provocar una ola de secuestros, una crisis migratoria que sería utilizada como pretexto para un bloqueo naval, lo que inevitablemente conduciría a una guerra", explicó.
Según Castro, los Estados Unidos "buscan pretextos para que nuestro país sea sometido a una agresión similar a la de Irak, y una de sus esperanzas está en llevar a cabo una serie de provocaciones, algunas de las cuales están en marcha".
El gobernante cubano aseguró que una parte de ese plan es "desatar, acudiendo al potencial delictivo de carácter común, una ola de secuestros de barcos y aviones de pasajeros de Cuba".
"Ese plan comenzó a producirse el mismo día que iniciaron la guerra, aproximadamente dos horas antes de comenzar la agresión militar a Irak", agregó.
Castro afirmó que desde hace tres años no había fusilamientos en Cuba y "fue verdaderamente doloroso para los miembros del Consejo de Estado tener que romper esa moratoria".
Tres secuestradores de una lancha de pasajeros fueron ejecutados en abril pasado en Cuba tras un juicio sumarísimo, lo que desató una oleada de condenas de la comunidad internacional.
"Sabemos muy bien que esto tiene un costo, puesto que un gran número de amigos y muchos de nuestros mejores amigos, por distintas razones, que pueden ser religiosas, humanistas o filosóficas, se oponen a la pena capital", explicó.
Pero, insistió, "no teníamos el derecho de vacilar ni vacilaremos".
Sobre las críticas formuladas por algunos intelectuales a esos fusilamientos, en particular el escritor portugués José Saramago, Castro indicó que sus palabras alimentan "la agresión" de Estados Unidos contra Cuba.
"Saramago y algunos otros que hayan actuado de buena fe parecen ignorar por completo que el planeta marcha aceleradamente hacia una tiranía mundial nazi-fascista", lamentó.
Del escritor portugués y Premio Nobel de Literatura, Castro dijo que "nos duele que no hubiese entendido ni una sola palabra de la realidad que viven Cuba y el mundo", pero agregó que "por el valor maravilloso de sus obras literarias, los libros de Saramago seguirán siendo publicados y leídos en Cuba".
Sobre América Latina, Castro reiteró su apoyo al presidente venezolano, Hugo Chávez, y aseguró que "no tengo la menor duda sobre el triunfo del Frente Amplio de Uruguay en las próximas elecciones".
Además tuvo palabras de elogio para el presidente brasileño, Luis Inácio Lula da Silva, "cuyos sentimientos están decididamente del lado de los trabajadores y el pueblo brasileño".EFE
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