La muestra más reciente y clara de que el talento costarricense está en capacidad de hacer programas de calidad en televisión se llama Los Elegidos.
Bajo el nombre de Guarever y encabezada por el polifacético Gustavo Rojas Antillón nació esta productora independiente que se planteó la realización de una serie de programas. Los otros socios de esta aventura son Tatiana Zamora, Eduardo Palavicini, José Manuel Elizondo y Ramón Coll.
Los Elegidos es una pieza creativa humorística, fina y amena cuyo propósito es hacer vivir a determinado personaje una serie de situaciones que causen risa y que pongan de manifiesto la personalidad del elegido.
No los anima el deseo de molestar o ridiculizar a las personas. Es una iniciativa bien intencionada que necesariamente debe contar con el apoyo de personas cercanas que faciliten el trabajo, el planeamiento y ejecución de las bromas.
Recientemente tuve la oportunidad de participar en Los Elegidos en lo que ellos denominan "cómplice"; acepté de buena gana en mi condición de crítico y con el propósito de conocer en forma más cercana algunos aspectos de producción. Entonces comprobé, de primera mano, la forma cuidadosa y profesional en que trabajan. Estuve en un ensayo, cuando se instalaron (escondieron) cámaras y micrófonos y el día en que se grabó. Un grupo de buenos camarógrafos, luminotécnicos, sonidistas, actores y productores intervienen en todo el proceso. Trabajan con seriedad, con ganas y con la convicción de que tiene que salir bien.
Se trata de una producción muy compleja, de un alto costo económico y que requiere muchos esfuerzos de producción. También tienen que planear y trabajar casi en secreto para evitar que se filtre el nombre de la persona seleccionada.
No sé si cuenta con el apoyo suficiente de patrocinadores y agencias de publicidad, aún así, ellos tienen la firme determinación de completar los doce capítulos que se propusieron hacer.
El resultado es un programa para toda la familia, de media hora de duración, que se difunde el último lunes de cada mes, a las 8 p. m., por canal 6.
Frente a estas iniciativas persisten espacios de mala factura.
A Gustavo Rojas y a los socios de Guarever, mi reconocimiento. Sigan en ese empeño de hacer buena televisión. Demuestren, como lo han hecho hasta ahora, que cuando se quiere, se puede. Ustedes son buenos.