Redacción Central, 13 abr (EFE).- El ministro turco de Asuntos Exteriores, Abdulah Gul, instó hoy a los ciudadanos de su país a participar en una campaña, aún en fase de preparación, para refutar "la infundada acusación" de que Turquía perpetró el genocidio de millón y medio de armenios durante la Primera Guerra Mundial (1914-18).
Gul defendió hoy ante el Parlamento la necesidad de poner en marcha cuanto antes esta nueva campaña, promovida tanto por el gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD) como por la oposición.
Los antecedentes del genocidio armenio se remontan a finales de 1880, fecha en la que al menos dos millones y medio de naturales de Armenia vivían en el Imperio Otomano.
La tensión comenzó en esta época en las provincias del este del imperio cuando Rusia comenzó a apoyar la idea de que Armenia se convirtiera en un país independiente, con un gobierno propio.
El aliento a las tendencias independentistas desembocó en el nacimiento de varios grupos políticos armenios, de corte revolucionario y anti-otomano.
El partido pionero, creado en 1887, se llamó Henchak ("La Campana", en armenio). En 1890 se formó el denominado Dashnaktzutiun ("Unión"). Mientras tanto, el sultán otomano Abdulhamid II alentó los sentimientos nacionalistas entre los turcos contra los armenios residentes en el este, donde también planeaba la amenaza de los vecinos independentistas kurdos.
Además de la presión del sultanato de Estambul contra los armenios, una orden de incremento de los impuestos provocó en 1894 una revuelta que fue violentamente sofocada por los turcos. Durante aquella "razzia" aldeas armenias enteras fueron quemadas y miles de personas fueron asesinadas por tropas en cuyas filas abundaban mercenarios kurdos.
Dos años después, grupos de revolucionarios armenios intentaron un nuevo levantamiento contra la autocracia turca a través de un golpe de audacia que despertara las conciencias de los políticos de las potencias europeas.
Para lograr sus objetivos, un comando armenio tomó al asalto el Banco Otomano en Estanbul. La reacción del gobierno turco no se hizo esperar y desplazó tropas a las zonas ocupadas por armenios, ocasionando la muerte de al menos 50.000 disidentes, según la documentación del Gobierno británico de la época.
Las tensiones continuaron en los años siguientes y el 24 de abril de 1915, en plena decadencia del imperio Otomano, el gobierno ultranacionalista de los denominados "Jóvenes Turcos" ordenó deportaciones masivas de armenios.
Más de 600 intelectuales armenios fueron encarcelados a consecuencia de esa operación represiva y posteriormente asesinados.
Según estimaciones de distintas fuentes históricas, debidamente documentadas, se calcula que, a pesar de la fuerte resistencia de los perseguidos, entre 1915 y 1923 fueron exterminados millón y medio de armenios, mientras que otro medio millón que se vio forzado a la diáspora.
El 29 de agosto de 1985 el genocidio contra el pueblo armenio fue reconocido por la subcomisión de derechos humanos de la ONU, y el 18 de junio de 1987 por el Parlamento europeo.
Turquía, no obstante, rechazó desde un primer momento el término "genocidio" y admitió "sólo una represión contra ellos", a los que culpa de haber colaborado con el enemigo ruso durante la Primera Guerra Mundial.
Actualmente, en Irán viven entre 200.000 y 250.000 ciudadanos armenios, que tienen reconocidos sus derechos como minoría religiosa dentro de la República Islámica de ese país, de mayoría musulmana chií.EFE
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