Hace escasas semanas la prestigiosa revista norteamericana Rolling Stone publicaba un extenso artículo sobre la discoteca ideal del rock, resumida en 200 discos. Para ese magazine de referencia ésta es la "lista definitiva de los compactos esenciales del rock que se extiende desde el doo-wop al heavy metal, del soul al punk, delhip-hop al country rock, y del funk al techno".

La colección que se basa en la interrelación de estilos, es, sin embargo, subjetiva en la secuencia histórica como en el criterio de selección, pero muy respetuosa con la herencia afroamericana. Además, los que cantan en otro idioma que no sea el inglés no quedan registrados en esta muestra.
Cinco décadas y 13 discos
La selección está dividida en décadas: los años 50, 60, 70, 80 y 90, que reciben el título de un elepé o canción suficientemente representativo, según el que firma. Los cincos grandes discos son: Hail, Hail Rock & Roll de Chuck Berry; Let It Bleed de los Rolling Stones;One Nation Under a Groove de George Clinton y Funkadelic; Appetite for Destruction de Guns N' Roses; y en los 90, la canción Smell Like Teen Spirit de Nevermind, de Nirvana.
En cada época se insertan unos interesantes the making of, en los que se explican con la perspectiva del tiempo, anécdotas y métodos de trabajos en la realización y producción de álbumes, que hoy tienen la categoría de referentes.
De los 50 la revista destaca el rock'n' roll genuino de las RCA Sessions de Elvis Presley. De los 60, la tradición afroamericana que arranca del gospel y pasa por el blues para llegar al pop deLady Soul de Aretha Franklin. Esa herencia adquiere otros matices en el esencialExile on Main Street de los Rolling Stones. En los 70 es el turno del hard-rock inglés deLed Zeppelin IV de Led Zeppelin y el punk neoyorquino en Ramones de Ramones. En los 80 se consolida el hip-hop con la aparición de It Takes a Nation of Millions de Public Enemy, cuyas proclamas radicales causan conmoción, millonarias ventas y una larga lista de raperos. Otro puntal de esa etapa esThe Joshua Tree de U2. En los 90, para quien conozca ese magazine, no hay lugar para la sorpresa: Nevermind de Nirvana.
De grandes y ausentes
La lista de los 200 discos empieza con los cuatro padres del rock & roll, a saber: Chuck Berry, Little Richard, Jerry Lee Lewis y Bo Diddley. Esa lógica también admite a Fats Domino y Ruth Brown, que venían de antes, y al simpar Ray Charles. La publicación no olvida a Buddy Holly, a quien califica como "el Gershwin del rock & roll" ni a Carl Perkins.
Los 60 miran a Gran Bretaña conThe Animals, los magníficos The Kinks de Ray Davies, Pink Floyd, Cream,The Who y su ópera Tommy, y, por supuesto, Los Beatles, con cinco discos, entre los que sobresalen Rubber Soul yAbbey Road. Bob Dylan encabeza el sector norteamericano con otros cinco: tres en esa época y dos más en los 70. Con Blonde on Blonde Dylan entronca el rock con la poesía y, por tanto, se hace adulto. A partir de ahí, esa música se expande desde el country a la psicodelia, desde el alboroto urbano a la vanguardia, con la palabra y la electricidad como motores.
Es la hora para The Velvet Underground, The Doors,The Byrds, The Band, Buffalo Springfield, The Grateful Dead. La década contempla tres discos muy distintos entre sí: Freak Out! del iconoclasta Frank Zappa And The Mothers of Invention;Willy and the Poor Boys de Creedence Clearwater Revival y Pet Sounds de los Beach Boys. También descolla Jimi Hendrix con tres menciones; en cambio, sorprenden la ausencias de Janis Joplin y Santana.
En los 70, el rock contundente de AC/DC, Aerosmith, Black Sabbath, The Stooges contrasta con el pop de David Bowie, Elton John, Carole King y The Eagles, entre otros. El punk de The Clash, Sex Pistols y New York Dolls se contrapone con la música sin fronteras del norirlandés Van Morrison o John Lennon, en solitario. Patti Smith, Bruce Springteen con Born to Run y el hasta hoy muy consecuente Neil Young, con tres álbumes, cierran esa etapa. La revista prescinde del rock sinfónico inglés, King Crimson y Deep Purple.Tampoco merece la consideración del analista las carreras en solitario de Paul McCartney, Eric Clapton, Lou Reed, Sting, Ry Cooder o Dr. John.
Aunque para muchos el disco de los 70 sea What's Going On. de Marvin Gaye, la música afroamericana tiene en el soul y el funk más vertiginosos de James Brown, George Clinton y Sly And The Family Stone un precedente muy serio que desembocará en los 80 en el hip-hop, pero Rolling Stone obvia al interesante Gil Scott-Heron y a los estupendos The Meters, luego The Neville Brothers. El reggae está representado por Burnin' y Live!, ambos de Bob Marley
Durante los 80, el hip-hop y el rock alternativo conviven con Michael Jackson y sus exitosos Off the Wall y Thriller y Prince, autor del conceptual Sign'o' the Times, además de Dirty Mind y Purple Rain. La revista también se acuerda de Madonna, Metallica y Sonic Youth.Y de los hoy multimillonarios R.E.M. La escena británica pasa por The Cure, Joy Division y The Smiths. El descarte es para, por ejemplo, Red Hot Chili Peppers y New Order.
Los 90 son de Nirvana. Su estela de rebeldía y disconformidad alcanza a Hole, Pearl Jam y Smashing Pumpkins sin olvidar a la nueva princesa del pop inglés, la contundente P. J. Harvey y su sequísimo Dry. La música industrial y de baile quedan globalizadas alrededor The Orbe, Moby, Massive Attack, en detrimento de poperos como Blur, Suede y Oasis, que no constan. En Estados Unidos, el sonido industrial queda para Nine Inch Nails y The Pavement; sin embargo, Rolling Stone entroniza a un jovencito llamado Beck, que con su fórmula simplista de hip-hop y folk plasmada en Odalay, editado en 1996 y premiado con tres Grammy, está considerado el futuro del rock. Opinión que comparte la revistaTime.
La importancia de ser un stone
En esta extensa y detallada relación los truinfadores absolutos son los Rolling Stones con siete discos. En la nota respectiva se puede leer que "es un hecho incontestable que todos los primeros álbumes de los Rolling Stones son esenciales para cualquier conocimiento básico del rock and roll". Asimismo se reseña la importancia del periodo norteamericano del grupo inglés.Let It Bleed, 1969, es mucho más que una simple réplica al Let It Be -por cierto, no seleccionado- de los Beatles.También se señala Sticky Fingers, 1971, el monumental Exile on Main Street, 1972, cuyo making of resulta ilustrativo de la manera de trabajar de entonces de Mick Jagger y Keith Richards, y cierra con Some Girls, la última gran obra stoniana, editado en 1978.