Lima . Un tribunal condenó ayer a la estadounidense Lori Berenson a 20 años de prisión por colaborar con el grupo rebelde Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), en sus planes frustrados de atacar el Congreso peruano.
Berenson escuchó impasible la sentencia. Tras hablar brevemente con su abogado, planteó un recurso de nulidad.
``Considero que es injusta la sentencia y que soy inocente de los cargos que se me imputaron, la sentencia no corresponde'', dijo Berenson.
La pena impuesta a Berenson es la que había pedido el fiscal César Navas.
El tribunal dispuso que Berenson, neoyorquina de 31 años, quien ya ha pasado cinco años en prisión, permanezca en prisión hasta el 29 de noviembre del año 2015, después de lo cual debe ser expulsada del país.
En una maratónica sesión, el relator del tribunal leyó por alrededor de cuatro horas la sentencia a Berenson exponiendo los puntos en los que se basó la corte para emitir su fallo.
``Todo conduce a concluir que la acusada Lori Berenson Mejía no era una mera expectadora ni se hallaba ajena a lo que estaba ocurriendo en su entorno en relación a las actividades del MRTA, sino que definitivamente se advierte una expresa y voluntaria colaboración'', leyó el relator.
José Sandoval, abogado de Berenson, dijo que la sentencia era injusta y que el proceso seguido a su defendida tenía ``ribetes políticos'', aludiendo a una supuesta influencia del expresidente Alberto Fujimori y su exasesor de inteligencia Vladimiro Montesinos, aún vigente en el poder judicial.
Bajo el gobierno de Fujimori, fue creada a comienzos de los años noventa una severa legislación antiterrorista para combatir la ola de violencia subversiva que azotaba el país.
Berenson dijo que es inocente.
``No soy terrorista, condeno lo que es el terrorismo'', dijo en su descargo que duró aproximadamente 45 minutos.
``Soy inocente de los cargos que se me imputan... considero que no se ha probado ni en este juicio ni en el militar mi responsabilidad en los hechos delictivos'', sostuvo en perfecto español.
Berenson fue condenada a cadena perpetua en 1996 por una corte militar secreta o ``sin rostro'', que la halló culpable de ``traición a la patria'' por delitos de terrorismo.
Pero, tras cinco años de presión de los Estados Unidos y luego de que Berenson pasara ese tiempo en una cárcel de máxima seguridad, a más de 4.000 metros de altura, la justicia militar anuló la sentencia en agosto del año pasado, y derivó su caso al fuero civil para que fuera procesada nuevamente.
Berenson dijo que ella entró al nuevo juicio ``en clara desventaja'', debido a que considera que en su caso no ha existido la presunción de inocencia.
Durante el tiempo de su encarcelamiento, dijo, la prensa se refirió a ella como ``la terrorista norteamericana Lori Berenson'' y la opinión pública se forjó una imagen negativa de ella, basándose principalmente en un vídeo de su presentación a la prensa tras ser arrestada, cuando gritó de manera iracunda que ``no hay delincuentes terroristas en el MRTA''.
Dijo que ella ha sido castigada de dos maneras, por un lado la prisión de cinco años, y por otro ``el hecho de haberme difamado durante todos estos años''.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Nacion.com Fuente: agencias.