¿Qué incluir en la merienda de los niños? La decisión no es fácil. Puede tomar la salida sencilla: comprar alimentos empacados que resultan atractivos, pero están cargados de grasa y azúcar. Por ello, es mejor que se tome su tiempo y planifique bien la lonchera de su hijo.
La merienda es un tiempo de comida importante en la nutrición de los niños. Según la nutricionista Joyce Cordero, esta comida no se debe omitir ni reemplazar. Debe incluir el 15 por ciento de los alimentos que el niño consume en el día.
Comida balanceada
Los niños en edad preescolar y escolar están en una etapa de crecimiento por lo que requieren de alimentos nutritivos. Cordero explica que la merienda debe estar conformada por alimentos ricos en proteínas (carnes y lácteos), carbohidratos (harinas) y vitaminas (incluidas en frutas y verduras).
En concreto, la lonchera debe llevar una fuente de cada uno de esos grupos de alimentos.
También advierte que las cantidades deben ser pequeñas: "no es un almuerzo", dice Cordero. Un exceso de alimentos puede llevar al niño a la gordura.
Según la Encuesta Nacional de Nutrición de 1996, el 4,2 por ciento de los niños preescolares y el 14,9 por ciento de los escolares presentaban obesidad.
Por ello, Cordero hace hincapié en que se deben evitar alimentos altos en grasa y azúcares simples (dulces, jaleas, azucarados) porque estos solo les dan calorías vacías a los pequeños.
¡A preparar!
La lonchera requiere planificación. Además de balanceada, debe ser variada para que el niño no se aburra y obtenga nutrientes de distintas fuentes.
La merienda se puede convertir en un campo de batalla entre los padres y el hijo. Por ello, la nutricionista aconseja que el pequeño esté involucrado en la elección de los alimentos. "Pregúntele que fruta prefiere, o cual galleta le gustaría", dice Cordero.
Eche mano a los recursos que tiene en su casa; la comida casera además de ser más saludable es más económica. Y si sus manías son un poco complicadas, es bueno dejar la merienda preparada desde la noche anterior.
También la presentación cumple un papel importante. "La comida entra por los ojos", comenta la nutricionista.
Lección para la vida
Una buena lonchera, además de brindarle al niño las energías que necesita para desempeñarse bien en su período lectivo, le proporciona las herramientas para conocer qué constituye una buena alimentación.
Si a un niño desde temprana edad se le enseña la importancia de comer balanceadamente, cuando esté en sus manos la elección escogerá los alimentos adecuados.
"Los pequeños imitan a los padres. Si ellos comen verduras, los niños las comerán", enfatiza Cordero.