Karl Malden le había pedido a Marlon Brando que le entregara a Elia Kazan el óscar honorario por su exitosa trayectoria en el cine --durante la entrega número 71 de los premios--, pero el legendario actor se negó porque el director había sido un "soplón".
Malden, alto dirigente de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, le reveló este secreto a Army Archerd, columnista del Daily Variety. Además, le confió que le había hecho el pedido a Brando antes de hacer la proposición a la junta de gobernadores de la entidad.
"Les iba a informar de que le pediría a Marlon que le entregara la distinción", agregó Malden.
Pero, como ya se sabe, Malden no necesitaba agregar el atractivo de Brando para conseguir la aprobación de la iniciativa, ya que los miembros se la dieron de inmediato y en forma unánime.
Malden contó: "Brando me respondió que no podía hacerlo, que no podía entregárselo a un hombre que había sido soplón", al delatar a gente de Hollywood que había pertenecido, al igual que él, al Partido Comunista.
Sin embargo, Malden recordó que el propio Brando actuó con Kazan en Un tranvía llamado deseo, Nido de ratas y ¡Viva Zapata!, tres películas que Kazán produjo después de su colaboración con la Comisión de Actividades Antiestadounidenses de la Cámara de Representantes, dirigida por el congresista Joseph McCarthy.
"Me decepcionó y sigo decepcionado por la decisión de Marlon. Pero haría cualquier cosa para trabajar hoy con él. Fue un honor trabajar con ese genio. Es un honor trabajar con él. Es brillante. Lo hace lucir muy bien a uno", agregó el también actor.
Brando y Malden trabajaron juntos en Un tranvía llamado deseo, con el que obtuvo el óscar al Mejor Actor de Reparto, también en Nido de ratas y en One-Eyed Jacks, la que fue dirigida por el propio Brando.
La cacería de brujas
La Comisión de Actividades Antiestadounidenses de la Cámara de Representantes se formó para investigar a supuestos comunistas activos en la industria del espectáculo, en una época (1935-1940) en que ser comunista era sinónimo de antiestadounidense.
Kazan, que había pertenecido al Partido Comunista entre 1934 y 1936, colaboró con esa comisión y, por eso, pasó a la historia por destruir las carreras de varios de sus colegas y amigos.
"Todos los días me preguntaba si yo sería el próximo que llamarían a declarar. Gracias a Dios que no me llamaron. No puedo decir ahora lo que habría hecho", dijo Malden sobre esa terrible época.
Malden se refirió, asimismo, al efecto del testimonio de Kazan sobre su amistad y asociación profesional con el dramaturgo Arthur Miller.
"Dos hombres brillantes... Si trabajaban juntos ¿qué otra cosa podría haber salido? La política los separó. ¿Y cuál fue la víctima?: el teatro estadounidense; ese fue el que sufrió las consecuencias. Y por la política."
Malden sigue defendiendo firmemente su decisión de proponer que se le diera el galardón a Kazan, de casi 90 años.
"Me siento orgulloso de haber adoptado esa posición", manifestó. Su iniciativa no prosperó cuando la presentó a otras entidades cinematográficas.
Malden y su familia ofrecieron una cena privada para Kazan el 19 de marzo, dos días antes de que se le entregara el premio en Los ángeles, donde actores como Nick Nolte y Ed Harris se mantuvieron sentados en sus asientos sin aplaudir, otros se pararon jubilosos, pero algunos aplaudieron por cortesía.
El propio Kazan se dio cuenta de las divisiones que producía su galardón, por lo que salió rápidamente del escenario después de que Martin Scorcesse y Robert De Niro le entregaron la estatuilla.