De este lado del mundo casi nadie entiende lo que Till Lindermann canta; sin embargo, para el vocalista de Rammstein, el idioma no es una barrera, sino un elemento más del sello de la más popular banda alemana.
Hijos de la antigua Alemania Oriental, los seis integrantes del grupo coinciden en que el cantar en su idioma natal les ha servido, por raro que suene, para abrirse las puertas de mercados como el asiático y el latino, donde sus discos se venden por millones.
Amada por adolescentes de todo el mundo y aborrecida por roqueros que la ven solo como otra banda “dizque ruda” con muy buena mercadotecnia, Rammstein se alista para volver con Reise Reise , álbum que fue postergado por más de tres años antes de poder llegar a las tiendas el próximo 20 de setiembre.
Encasillado hasta ahora en un sonido industrial, el sexteto promete salirse de ese molde en el nuevo álbum, según explicó días atrás el bajista Oliver Riedel, en entrevista telefónica con Viva y el finado programa radial Planeta rock .
–Se dice que el nuevo material tendrá una orientación menos industrial...
–Es correcto decir que este material es menos industrial porque los sonidos digitalizados ya nos estaban aburriendo, no nos inspiraban tanto. Por eso decidimos concentrarnos más en los instrumentos.
“Es bueno que un grupo encuentre su estilo propio, pero eso no significa que no pueda evolucionar. Para nosotros, es importante que cada vez que hagamos algo nuevo suene a Rammstein y que nuestro estilo sea siempre reconocido”.
–¿A qué se debió la demora del nuevo disco, pospuesto varias veces?
–El álbum ya estaba listo, pero se demoró por negociaciones con la disquera y por algunos detalles técnicos. Además, la gira del álbum anterior fue intensa y necesitábamos un descanso.
–Muchos artistas europeos prefieren cantar en inglés con tal de tener éxito en otros mercados. El cantar en alemán, ¿ha sido, para ustedes, una limitante o una virtud?
–Nosotros no vemos el alemán como una limitante. Ya cantamos Du Hast en inglés y, sin embargo, nuestros seguidores prefirieron escucharla en alemán, al igual que las radioemisoras estadounidenses solo programaron la versión original. Nos es más sencillo cantar en nuestro idioma y el alemán se amolda mejor a nuestro estilo musical.
–¿Les sorprendió tener tantos seguidores en países como México, donde el porcentaje de personas que hablan alemán es mínimo?
–¡Claro! Fue sorprendente y nos dimos cuenta de que no es tan importante cantar en inglés. Existe un prejuicio de que la música tiene que cantarse siempre en inglés cuando la verdad es que cada idioma se combina de una forma perfecta con determinados estilos musicales.
–A pesar de que han participado en muchos soundtracks y giras importantes, sus discos no han calado en el público estadounidense. ¿Planean algo para ese mercado o prefieren enfocarse en otros países?
–Para que un grupo extranjero tenga éxito en Estados Unidos es necesario invertir mucho dinero en publicidad y tocar en muchos conciertos. Nosotros preferimos concentrarnos en Europa. Ya planeamos una gira en Alemania a partir del 1 de noviembre y también queremos viajar a Suramérica el próximo año.
“No hemos planeado un tour en Estados Unidos aún pues queremos ver la respuesta de este nuevo álbum en esa región”.
–¿Es posible que vengan a Costa Rica cuando pasen hacia Suramérica?
–Aún no hay planes concretos para visitar su país, aunque Till sí viaja con frecuencia hasta Costa Rica para vacacionar.
–Rammstein ha sido vista como una banda polémica, tanto por sus presentaciones como por sus letras...
–Cuando comenzamos a hacer música observamos las diferentes corrientes musicales y sabíamos lo que no queríamos hacer. Lo normal no nos gustó y decidimos escoger una corriente totalmente contraria y extrema.
–¿Cómo califican las detenciones que han tenido por conducta indecente?
–Bueno, nos pasó una vez en los Estados Unidos cuando Till se puso a bromear por la calle con un juguete sexual, un pene de plástico, y la policía nos arresto a todos por faltas a la moral. Pero esto no nos ha vuelto a suceder, ni en Europa ni en ningún lado.
“El problema en Estados Unidos es la forma en que se aborda la sexualidad, pues allá los niños pueden ver sin censura una película de acción en donde se asesinan personas, pero, si hay escenas sexuales, ya es un escándalo”.
–¿Se ven como una especie de embajadores de la música alemana en el mundo, haciendo que la gente que no habla alemán se interese por el idioma?
–No somos embajadores de la música de nuestro país porque esta no es la típica música alemana de acuerdo con los clichés.
“En nuestro país no nos ven como representantes y la prensa nos trata de una forma muy crítica. Incluso, un instituto alemán que se encarga de promover nuestra cultura en el extranjero nunca nos ha apoyado.
–Ustedes fueron parte del disco tributo a Depeche Mode. ¿Les han ofrecido o les interesa participar en algún otro disco homenaje?
–Pues nos ofrecieron participar en un tributo a los Red Hot Chili Peppers e inmediatamente empezamos a probar con varios temas de ellos, adaptándolos a nuestro estilo, pero el proyecto nunca se llevó a cabo.
–Cuando participaron, en 1998, en la gira Family Values , compartieron con las bandas más populares de ese momento como Limp Bizkit, Korn y Orgy. Hoy, esos grupos han sufrido una baja en su popularidad y ventas. ¿Creen que lo mismo le podría pasar a Rammstein?
–Es muy normal que un grupo no sea siempre tan exitoso o que no cumpla con las metas de ventas. Aunque aún no nos ha pasado eso, no tenemos miedo, además de que en estos momentos es normal que las ventas de la mayoría de los grupos sean menores.
–Sus espectáculos de fuego son parte del sello del grupo, ¿han sufrido alguna vez algún accidente o anécdota a propósito de esa pirotecnia?
–Sí se han presentado accidentes aunque nada serio. Aún seguimos dándole un papel importante a los juegos pirotécnicos aunque ya no tanto como antes.