El sistema "llave en mano" simplificará el proceso de construcción de su casa. Antes debe redactar un contrato según sus necesidades
En un sistema de contrato "llave en mano" el cliente gestiona el diseño y la construcción de la obra, de manera que ésta se entrega al cliente lista para ser habitada o utilizada.
En un acuerdo legal de este tipo, por lo tanto, el contratista se obliga frente al cliente a construir y poner en funcionamiento una estructura determinada a cambio de un monto de dinero que se negocia previo al inicio del trabajo. Queda claro entonces que uno de los énfasis de este sistema se encuentra en la responsabilidad general que asume el contratista.
Según explica la presidente del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA), Irene Campos, el servicio en este tipo de contratos debe coordinarse previamente con el cliente. "El cliente será, en definitiva, quien defina qué servicios específicos requiere; por ejemplo, si se incluye o no las cortinas o las lámparas, por ejemplo", comenta Campos.
Existen otras prestaciones que están presentes en los contratos llave en mano, de manera amplia y no solamente considerándolo una opción para construir su vivienda. Entre estas posibilidades extra se encuentran el suministro de materiales y maquinaria, el transporte, la realización de las obras civiles, la instalación y montaje, y la puesta a punto y en funcionamiento de la obra proyectada, por ejemplo.
De cuidado
Basándose en la diferencia de contenidos, en la práctica se habla de contratos "llave en mano" simples o parciales. En ellos, el contratista concibe la obra, suministra bienes de equipo y materiales y pone en funcionamiento la estructura de conformidad a lo estipulado en el contrato mientras que el contratante realiza la instalación bajo la supervisión y asistencia del primero.
También se puede hablar de contratos "llave en mano" completos o clásicos que se producen cuando el contratista concibe, construye y pone en funcionamiento del proyecto en su totalidad.
Las dos características generales de estos contratos son la fusión de las misiones de concepción y ejecución de la obra en una sola figura y la obligación global asumida por el contratista frente al cliente de entregar una obra completamente equipada y en perfecto estado.
En este tipo de contrato puede desaparecer la tradicional relación entre cliente, ingeniero y contratista, y quedar sustituida por una única relación entre el cliente y el contratista. En este caso, será el contratista quien, junto a sus funciones tradicionales, asume la construcción del proyecto según lo estipulado en el contrato.
Si se interesa en esta forma de construir su vivienda, tenga en cuenta que la primera parte es la correcta preparación del contrato. Es en esta etapa cuando se determinan tanto sus objetivos como cliente, como las características que deberá buscar durante la selección del contratista. Además, un contrato claro le facilitará la negociación de los términos más específicos y su posterior ejecución, proceso que usualmente comprende el comienzo de los trabajos, el desarrollo progresivo de la obra y su completa realización, funcionamiento y aceptación por parte del cliente.
Dentro de la fase de preparación del contrato es recomendable contar a mano con un profesional que lo asesore como cliente en cuanto a la preparación de ese documento base para negociar. Además, con su experiencia, un ingeniero está en capacidad de ayudarlo a comparar opciones y seleccionar la que más le convenga a la hora de relacionarse con un contratista.
En casos determinados, un profesional de la construcción también elaboraría las especificaciones generales del proyecto en las que se indican las condiciones técnicas exigidas por el cliente.
Entre más claras estén las condiciones del contrato habrá menos discusiones, mayor fluidez, menos gastos de abogados, menos conflictos legales y mayor tranquilidad para todas las partes interesadas, comenta el ingeniero Fernando Padilla, de INDECA Consultores S. A.
Pros y contras
Una de las principales ventajas del contrato "llave en mano" es la facilidad que implica la concentración en un solo contratista de todas las prestaciones objeto del acuerdo firmado. Esta responsabilidad global del contratista le obliga a dar un buen resultado.
Además, para un cliente que no tiene tiempo para involucrarse en la construcción y no conoce de materiales o costos es muy beneficio porque le ahorra tiempo y porque la obra tiene un costo determinado que queda explícito en el contrato, amplía Campos.
Entre los inconvenientes se encuentran el precio generalmente elevado y los riesgos de indefinición de los términos contractuales de lo que se quiere o no incluir en la obra. Esta definición debe ser totalmente clara y meticulosa. En este caso, considere que es mejor pecar de excesivo que tener problemas una vez finalizada la obra.
Por ello es conveniente que usted se asesore de manera correcta y defina previamente lo que quiere incluir en la casa. Cuando busque su contratista asegúrese de que sea una empresa de reconocida experiencia y debidamente inscrita en el CFIA.
No obstante, son pocas las denuncias que se han presentando ante el CFIA por el incumplimiento de este tipo de contratos, según su presidenta. En todo caso, el procedimiento a seguir es presentar la denuncia ante el Departamento de Régimen Disciplinarios, quien es el ente encargado por el Colegio Federado para dar el trámite que corresponde.
Además, si el problema es patrimonial, en el CFIA se cuenta con el Centro de Resolución de Conflictos. Mediante este organismo se podría desarrollar un proceso de conciliación para resolver el problema.
Como se aprecia al analizar las estadísticas del Ministerio de Economía, son relativamente pocos el número de denuncias recibidas por incumplimiento de contratos que pueden entrar dentro del tipo llave en mano.
Según la Oficina de Defensa del Consumidor de ese ministerio, hasta finales del mes anterior se atendieron quince denuncias interpuestas por el incumplimiento general de contratos en el sector vivienda. Poco menos de la mitad de estos casos tienen que ver con infracciones en los tiempos de entrega de las obras que fue estipulado en el acuerdo legal.
Ni tan bueno ni tan malo
Ponga en una balanza lo positivo y lo negativo del sistema "llave en mano" y decida si es el que más le sirve:
El contrato le da una solidez legal.
Usted elige plazos y acabados.
Deja todo en manos de un solo contratista.
El contrato debe ser totalmente claro.
Un contratista irresponsable puede dejar la obra inconclusa.
Resolver problemas legales le tomará tiempo.