Ignoramos si Camilo Rodríguez tendrá noción de los límites que, a nuestro juicio, ha cruzado en los últimos años, a costa de dilapidar buena parte del respeto que había cosechado por su fama de hombre esforzado y “pulseador”, como hemos reconocido sin reparos desde esta columna en el pasado.
El afán de figurar no es malo en sí. Allá cada quien con su ego y la forma en que lo adoba. Pero la “bombetitis” puede convertirse en un bumerán cuando se pierde la perspectiva y, al cruzar la línea, se insulta la inteligencia ajena... y el oficio propio.
La semana pasada, el archiconocido (y archiautopublicitado) Camilo Rodríguez envió un comunicado a todos los medios de comunicación en donde daba cuenta de un “susto” sufrido por él y algunos familiares cuando viajaban en una lancha en el golfo de Nicoya.
El fondo de la “noticia” podría ser discutido párrafo por párrafo, pero esto se volvería un debate interminable. Lo realmente sorprendente fue la forma en que Rodríguez SE AUTOENTREVISTA, y envía la nota REDACTADA, dando por sentado que los colegas de Sucesos 1) debían tomar ad portas su versión del incidente y 2) fueran capaces de darle un “ copy-paste ” al comunicado escrito por él pero con la historia en tercera persona, y que trae LISTAS frases como “el periodista comentó...” /, “el periodista dijo en este medio...” /, o bien entrecomilla sus propias frases y al final acota “...dijo Camilo”.
¿Tendrá noción este muchacho de la ofensa que provocó en muchos profesionales serios que recibieron este “comunicado”? Pero más allá de herir susceptibilidades y desatar una montaña de críticas, nos asalta una preocupación mucho mayor . ¿Cómo puede alguien que se jacta de desempeñarse como periodista en varios medios, menospreciar a tal grado la esencia de su propio oficio ?
Si la emergencia que vivió fue del calibre que la pinta, eso nunca lo sabremos. Llama la atención, sí, que con todo el drama novelero que plasma en su “comunicado”, tuviera tiempo de encargarle a alguien QUE LE TOMARA FOTOGRAFÍAS en medio de la inminente tragedia que él relata. Fotografías que, por supuesto, acompañan solemnemente el e-mail que envió a los medios de prensa.
Al final, aparte de hacer patente que “lloró” del susto , enfila sus baterías contra el servicio de emergencias del 911. Pero resulta que sus operadores también tienen mucho qué decir al respecto, según consta en un derecho de respuesta que esa entidad envió al único medio que dio cuenta de la “tragedia” vivida por Rodríguez.
Y, para cerrar el exabrupto, el comunicador se asegura, al final del recuento del percance, de firmar igual que se presenta cuando le corresponde animar concursos de belleza o corridas de toros (da igual), muy similar a como, aseguran, se presentó telefónicamente con los operadores del 911 antes de comunicar su emergencia:
“Camilo Rodríguez Chaverri tiene 31 años, labora en canal 13, canal 2, canales 14 y 16 de San Carlos, canal 36 de Guápiles y radio Columbia. También es comentarista de la Cámara Nacional de Radio (CANARA) y el Eco Católico. Ha publicado 50 libros y tiene un periódico en Guápiles”.
El campeonato nacional de futbol es como las telenovelas , todo el mundo sabe lo que va a pasar: un equipo “pequeño” será revelación, pero nunca llega a la final (con contadas excepciones). La maldición cartaginesa sigue maldita y los heredianos confían que este SÍ será su año… bueno, o el otro. Al final Saprissa-Alajuela o Alajuela Saprissa se disputan el título y va de nuevo. Emocionante, ¿verdad?
Antes de irse a los tiempos extras del partido Saprissa-Herediano, Mario Segura , de Teletica Deportes , le metió emoción al asunto con un estilo que me hizo recordar las viejas series de Batman. Con voz de película de suspenso, dijo algo así como: “¿Podrá Saprissa aprovechar el golpe anímico? ¿Se recuperará el Herediano? Lo sabremos en un momento… ¡ Santa incertidumbre !
Y siguiendo con Teletica Deportes, a Ramón Luis Méndez , el verdugo de los árbitros, le llovió tieso y parejo . Resulta que, luego del partido del sábado, Méndez alabó el trabajo del silbatero Luis Rodríguez. Pero un día después, en el resumen dominical, ya Méndez con más calma sacó la lupa y la cámara lenta y entonces pudo encontrar unas cuantas metidas de escarpín de Rodríguez.
Esto molestó a Mario Segura quien le reclamó en cámaras el cambio de criterio. Segura fue secundado por los periodistas Jorge Martínez y Luis Diego Argüello . Entonces Ramón Luis, más arrinconado que cucaracha en gallinero , trató de adornar la torta diciendo que sí, que el trabajo había sido bueno, pero que se podía mejorar. Ah bueno, entonces así pos sí. Je, je.
Después de la tremenda vapuleada en resultados que le propinó Saprissa al Herediano, resultaron sublimemente ridículas las palabras de Javier Delgado y sus pupilos alegando que durante 87 minutos tuvieron en raya al “monstruo”. Es decir, para ellos, el partido quedó 87 minutos contra seis.
Creatividad en la presentación, en el marco de estremecedoras bellezas naturales, desbordó el reportaje que Manuel Delgado ofreció el pasado lunes en 7 Días , sobre la Reserva Biológica de San Ramón. Al final, no pudimos prestarle atención al cierre que hacía Marcelo Castro , por la preocupación que nos embargó pensando en un eventual estornudo que lanzara los botones de su saco a la frente y anexos de Manuel. Definitivamente, el saco de Primera Comunión ya no le queda a Chelito .
Justo a tiempo. Marisol Soto y otros coterráneos estuvieron en días pasados en República Dominicana. Por suerte regresaron antes de que varios fenómenos climáticos enfilaran hacia esas islas. Allá coincidió Marisol con José Otárola , el ya popular organizador de bodas fastuosas (¡ una de ellas tan fastuosa que le amarraron el perro !). Si se les quedó algún tema pendiente en el encuentro, sin duda lo agotaron en el vuelo de regreso, pues volvieron a coincidir, se sentaron juntos y no pararon el parloteo en todo el viaje: no quedó títere con cabeza.
Por ahí supimos que Glenda Medina está dando clases en la agencia de modelaje Kathy Selley. Pero no, ella no les está enseñando a las jóvenes aprendices a caminar, ni a maquillarse, peinarse o vestirse. Les está enseñando a hablar, o mejor dicho, a vocalizar, pues las instruye en locución.
“¡Hágase la luz!”, dijo el Presidente, y la luz apareció. De seguido, y con énfasis, el mandatario le anunció al país que “se acabaron los apagones”, con la condición, eso sí, de que en el horizonte no apareciera un veranillo . Por ahora, el fundamento energético del país no está asentado en políticas estatales ni planes institucionales, sino en el estado de ánimo de la naturaleza.
En vista de lo anterior, don Óscar debería convocar a todo el pueblo para que desfilemos por las calles cantando “¡que llueva, que llueva, la Virgen de la cueva!”.
En entrevista con radio Nacional, la diputada Ofelia Taitelbaum hizo alusión a que los funcionarios que llegan al INVU son presa de un “encantamiento” que los lleva a pretender resolver ya los problemas habitacionales del país (?), y comparó ese comportamiento con los encantamientos de las boas (?).
Nos costó entender la metáfora , por la relación entre humanos y ofidios, además porque las boas son serpientes de esta parte del mundo, y las que participan de los encantamientos que refiere doña Ofelia, son las cobras , que habitan allá por la India y lugares circunvecinos. En fin, regalémosle una boa de hule a doña Ofelia, a ver si termina encantada.