El entrenador Carlos Linaris, del campeón del futbol guatemalteco, Comunicaciones, fue suspendido por un año por agredir a un árbitro, informaron ayer las autoridades futbolísticas locales.
Asimismo fue suspendido por un mes el también uruguayo Gonzalo Madrid, jugador del Comunicaciones, al ser acusados ambos por el silbatero José Víctor Chinchilla de haberlo agredido el domingo pasado durante el encuentro realizado en Escuintla, a 45 Km al sur de la capital, contra el equipo local, el cual terminó con empate a un gol.
La agresión fue filmada por las cuadrillas de televisión que cubrieron el partido y, según Luis García, periodista del diario Siglo XXI consultado anoche por La Nación, la reacción del uruguayo causó sorpresa. Se intentó conocer la versión de Linaris pero, a pesar de las reiteradas llamadas que se le hicieron, no se pudo establecer contacto con él.(Nota aparte).
El fallo del Tribunal Disciplinario de la Liga Nacional de Futbol se basó en el informe del árbitro Chinchilla, el cual no incluye al preparador físico de Comunicaciones, Daniel Ipata, quien también lo atacó, pero luego reconoció su falta.
A pesar de la grabación del incidente, Linaris afirmó que "no hubo agresión" contra el árbitro, "solamente insultos".
El entrenador charrúa y Madrid podrán apelar la decisión del panel, señalaron las fuentes.
Reincidente
La reacción violenta del entrenador del Comunicaciones no es nueva en su carrera como técnico.
El 30 de marzo de 1995 comenzó a purgar un castigo de cuatro fechas, más ¢10.000 de multa, como entrenador del Saprissa, tras participar, junto con Ipata, en un zafarrancho con jugadores del Cartaginés, ocurrido la noche del 22 de ese mismo mes; el partido terminó igualado, 1 a 1, entre morados y brumosos.
Los actos bochornosos sucedieron, al minuto 89, cuando el preparador físico Ipata y su colega cartaginés, Milton Rivas, se liaron a golpes, luego de una jugada violenta de Marco Tulio Hidalgo contra el saprissista Vladimir Quesada.
El entrenador charrúa (Linaris), quien llevó a Saprissa al bicampeonato 93-94 y 94-95, saltó a la cancha a calmar los ánimos y a darse de golpes con el jugador Dáger Villalobos, hoy con Herediano.
Linaris, en esa ocasión, alegó salir en defensa de su asistente y aseguró no arrepentirse. “Cometí un acto de indisciplina y pago por eso. Ojalá nunca más se dé una situación igual porque reaccionaría de la misma manera sin pensar en las consecuencias. No permitiré que a un amigo mío entre varios lo golpeen”, dijo en una entrevista publicada por La Nación el 1 de abril del año pasado.