Managua. ACAN-EFE. La exprimera dama de Nicaragua Lila Teresita Abaunza, esposa del expresidente nicaragüense Enrique Bolaños Geyer, falleció ayer en su residencia particular de El Raizón, municipio de Masaya, 22 kilómetros al sur de Managua, informó la familia.
La exprimera dama, quien se encontraba con 79 años postrada en la cama de su residencia desde finales de mayo, expiró la noche del jueves tras una larga enfermedad, dijo Lindolfo Monjarretz, portavoz presidencial durante el Gobierno de Bolaños y amigo de la familia.
La fuente no dio mayores detalles sobre el deceso de la esposa de Bolaños, quien está retirado de toda actividad política, pese a que por su condición de exjefe de Estado tiene asignado un escaño en la Asamblea Nacional.
“Doña Lila”, como era conocida la exprimera dama, fue trasladada de un centro asistencial de Miami, donde era atendida, a su residencia en mayo tras sufrir “un importante deterioro en su salud”, según informó en su momento el expresidente Bolaños en un comunicado.
Washington. EFE. Michael DeBakey, considerado el padre de la cirugía cardiovascular moderna, falleció a los 99 años de edad por causas naturales, informó el Hospital Metodista de Houston (Texas), donde trabajó durante gran parte de su vida.
DeBakey murió la noche del viernes anterior en el citado hospital, según un comunicado emitido por el centro asistencial.
El cirujano inventó durante sus años universitarios un aparato que facilitó las operaciones a corazón abierto, en el que sería el primer gran hito de una larga carrera dedicada a la ciencia.
Su innovación más conocida sería el ahora común bypass coronario, que realizó por primera vez en 1964, utilizando venas de las piernas para realizar un bypass (puente) entre las áreas obturadas o dañadas entre la aorta y las arterias coronarias.
En 1953, DeBakey utilizó la máquina de coser de su esposa con el fin de fabricar una arteria artificial para arterias dañadas en una cirugía que él se encargó de poner por primera vez en práctica.
También fue pionero de las investigaciones para desarrollar corazones artificiales y sistemas de bombeo para asistir a los pacientes luego de los trasplantes coronarios. Ayudó a crear más de 70 instrumentos quirúrgicos.
En su larga lista de pacientes figuran nombres tan conocidos como el de la actriz Marlene Dietrich, el actor Jerry Lewis, el magnate Aristóteles Onassis, la exlíder nicaragüense Violeta de Chamorro y los presidentes estadounidenses John F. Kennedy, Lyndon Johnson y Richard Nixon.
Aun así, aseguró que las celebridades no recibían trato de favor en la mesa de operaciones: “Una vez que perforas la piel te encuentras con que todos son muy parecidos”, dijo en una ocasión.
El cirujano mantuvo una vida profesional activa hasta bien adentrados sus 90 años.
Excompañeros de trabajo y otros profesionales médicos se dieron cita en la aún inacabada Biblioteca DeBakey en la Escuela de Medicina Baylor de Houston, Texas, para rendir tributo al que muchos consideran el médico más prominente de la segunda mitad del siglo anterior.
“Asumió riesgos que otros podrían no haber tomado para el avance de la medicina”, dijo Bobby Alford, rector de la Escuela de Medicina Baylor. “Su criterio fue impecable”, concluyó Alford.
Él mismo se benefició de sus propias invenciones al someterse a principios del 2006, a los 97 años, a cirugía para reparar una aorta dañada, un procedimiento que él mismo desarrolló.
El doctor recién fallecido realizó más de 60.000 cirugías durante sus 70 años de carrera.
“Ha mejorado la condición humana y dejado una huella en la vida de las generaciones venideras”, expresó Ron Girotto, presidente del Hospital Metodista de Houston.