El libro El tigre de agua, de Luis Bruzón, presentado ayer en Madrid, "abre las páginas de la historia" de Costa Rica, al mostrar unos "hechos que no conocemos la mayoría de los costarricenses", en palabras de la embajadora de este país en España, María Elena Pozuelo.
Según la diplomática, esta obra revela "toda la riqueza que teníamos y que no habíamos visto", al devolver al lector "la cultura y los antepasados""de Costa Rica.
El tigre de agua describe el mundo indígena de Costa Rica, al retratar las anécdotas e impresiones de una travesía iniciada en la villa madrileña de Talamanca del Jarama, de donde en el siglo XVII partió Diego de Sojo y Peñaranda, en un viaje que le llevaría a Centroamérica, donde fundó la ciudad de Santiago de Talamanca.
El periodista español Luis Bruzón sigue en este libro los pasos de Diego de Sojo para llegar a Talamanca y descubrir al lector su cultura y las tradiciones de los pueblos indígenas bribi y cabécar, a fin de plasmar la Costa Rica "oculta" alejada de las rutas turísticas, pero que guarda "la mayor riqueza cultural" del país.
La leyenda
Bruzón explicó la leyenda que da nombre a su primer libro: el tigre del agua es un monstruo mitológico que "vaga por los ríos de la región de Talamanca en busca de sus presas, que son los seres humanos", para vengar una "traición que Dios (Sibú) cometió cuando creó el mundo".
El escritor apuntó que, cuando descubrió Talamanca, quedó "impresionado", pues toda la región "te engulle con su inmensa espiritualidad", emanada de la mitología.
Para el autor, recorrer Talamanca supone "viajar por las emociones" en una "aventura indescriptible" y resaltó el hermanamiento de las dos Talamancas y las actividades culturales emprendidas por ambas localidades.
En la presentación de El tigre del agua el director de Multimedia de la Agencia EFE, Emilio Crespo, especialista en América Latina, destacó que este libro revela comunidades indígenas desconocidas y recupera "la figura del descubridor".
En este sentido, señaló, esta obra no trata de "un conquistador, sino de un descubrimiento", narrado a través de un relato "muy televisivo" y con "gran fuerza narrativa".
Por su parte, el ministro consejero de la Embajada de Costa Rica en Madrid, Ricardo Vílchez, dijo que Diego de Sojo no es realmente un conquistador, ya que llegó a su país como "hijo de un conquistador".