Lima. El grupo guerrillero que tomó el martes la residencia del embajador de Japón en Lima, liberó anoche a 225 de los 340 rehenes como "un gesto de Navidad" y por no estar vinculados al Gobierno de Fujimori, anunciaron en un comunicado.

A las 9:40 p.m. -8:40 p.m. en Costa Rica- comenzó la salida de ese segundo grupo de liberados, entre los que se encontraban los embajadores de Panamá, Ricardo Linares, el de Venezuela, Horacio Arteaga, y de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Jakob Simosen.
Con la guía de miembros de la Cruz Roja Internacional, fueron saliendo de la residencia uno por uno y abordaron los seis autobuses que los esperaban para llevarlos al Hospital de la Policía, en esta capital. Mientras, en las afueras, la vigilancia militar -con armas de grueso calibre- se hacía muy evidente.
El comando terrorista Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA) dijo que mantendrá bajo su custodia a las restantes 115 personas, que son claves en la política peruana o importantes para su causa.
"Quedan prisioneros gente vinculada a la política del Gobierno, representantes de empresas japonesas y otros empresarios, así como los diplomáticos de Asia y América", expuso en el comunicado el comandante del MRTA, Néstor Cerpa.
Insistió en condicionar la solución del conflicto a que el Gobierno ponga en libertad a los aproximadamente 300 miembros del MRTA encarcelados en este país.
El comunicado del comandante Cerpa fue leído, a través de un altavoz portátil, por el exministro de Trabajo peruano, Sandro Fuentes, quien estaba entre los retenidos.
El drama de este grupo concluyó cuando se cumplían seis días de la toma de la residencia del embajador Morihita Aoki, donde se daría, el martes pasado por la noche, una fiesta por el cumpleaños del emperador japonés Akihíto.
En un mensaje televisado con motivo de su 63 cumpleaños, hoy lunes, Akihíto dijo: "Deseo ardientemente que todo pueda estar bajo control y que todos los rehenes sean liberados, sin sufrir daños, lo antes posible".
Por disposición suya, la Casa Imperial canceló ayer todos los actos públicos previstos para conmemorar el natalicio del monarca.
Aplausos y vitores
Anoche, todos los liberados salieron entre aplausos y vítores de la gente que se agolpaba a más de 100 metros de la residencia diplomática, contenida por un férreo cordón policial.
Los exrehenes, la mayoría con rostros agotados, algunos con sacos y otros en mangas de camisa, sonreían aliviados y levantaban las manos en señal de saludo.
El viernes pasado, el comando terrorista dejó en libertad a 38 invitados al convivio. Entre ellos estaba el consultor internacional, de nacionalidad peruana, Francisco Sagasti, casado con la economista costarricense, Silvia Charpantier. Precisamente, hoy por la tarde, Sagasti llegará al país para pasar la Navidad con su familia.
En la gran casa del embajador Aoki, los aproxidamente 30 terroristas mantenían anoche el control de los restantes cautivos, a los cuales tenían ubicados en la primera y segunda planta.
Sus movimientos no se notaban desde fuera. Todo parecía en calma allá adentro, luego de que el negociador oficial del gobierno para esta crisis, el ministro Domingo Palermo, y el vicecanciller Jorge Voto Bernales salieran de allí.
Ataques a Fujimori
Según el comunicado leído anoche, los terroristas reconocen que aspiraban a alcanzar un proceso de "paz con justicia social" pero que el presidente Alberto Fujimori, en un mensaje de ayer domingo a todo el país, continúa "fomentando la confrontación" y pidiendo su rendición incondicional.
Agregaron que el Gobierno "violó" los derechos humanos amnistiando a militares y policías "responsables de verdaderas masacres", mientras se muestra "inflexible" frente a quienes califica de "luchadores sociales".
Fujimori, en un mensaje de cuatro minutos transmitido en cadena de radio y televisión, se mostró rígido en su posición: "La propuesta es concreta: que los captores depongan las armas ante una comisión de garantes y que faciliten la evacuación de todos los rehenes, sin excepciones".
Con esta fórmula y a pesar de su firmeza, dejó abierta una puerta para negociar una solución pacífica que pasa por la rendición del comando. El Presidente subrayó que se respetarían los derechos humanos de los rebeldes y les ofreció "una salida que se puede estudiar", aunque no ahondó en detalles.
Rescate millonario
En otro orden de cosas, desde Londres se informó de que el comando guevarista exige un rescate de "varios miles de millones de dóláres" a empresas japonesas, según informó ayer el periódico británico The Independent on Sunday.
Ls empresas víctimas del chantaje del comando guerrillero serían, entre otras, Mitsubishi, NEC y Toyota, cuyos representantes se encuentran entre las personas detenidas desde el martes.
The Independent on Sunday cita fuentes diplomáticas y afirma que, en paralelo a las negociaciones oficiales, hay discusiones sobre un rescate. "Todo se hace por teléfono celular. Piden varios millares de dólares", afirmó al semanario un diplomático europeo que escapó a la toma de rehenes.