Madrid, 1 oct (EFE).- El académico de la Lengua Fernando Lázaro Carreter recorrió hoy la vida del pícaro en los Siglos de Oro, protagonista de un género, el de la Novela Picaresca, que tuvo "un papel relevante" en la literatura europea y constituyó "el núcleo fundador del gran género literario de la modernidad: la novela".
La vida del pícaro fue el tema que Lázaro Carreter eligió para la lección inaugural del Curso de las Reales Academias pertenecientes al Instituto de España; una ceremonia que estuvo presidida hoy por los reyes de España, Juan Carlos y Sofía.
El anterior director de la Real Academia Española centró su discurso en sus "amados pícaros", esos "muchachos pobres, de oficios muy humildes, que pululaban por las ciudades y que sucumbían a las tentaciones que acechan a chicos abandonados a su suerte: travesuras, bellaquerías menores, pillerías que podían llegar al hurto, pero no a mucho más, hasta completar la evolución que los hará rufianes. No preocupaban mucho a la sociedad discreta".
En 1545, recordó el académico, se publica "La vida de Lazarillo de Tormes", un relato "menudo y anónimo" al que le cabe la categoría de ser el fundador de la novela picaresca, "aunque en el texto no aparezca la palabra 'pícaro' ni el protagonista se declare tal".
A juicio de Lázaro Carreter, lo más importante de esa obra pionera es el modo que hay en ella de contar la historia "y el conjunto de rasgos estructurales" que contiene, como, por ejemplo, el autobiografismo.
Hasta el "Lazarillo" el héroe novelesco "era un personaje adulto que había nacido ya héroe y cuya niñez no importaba". Lázaro cuenta las peripecias de su vida desde su infancia, no sumando "episodios sueltos sino interrelacionándolos, mientras el tiempo y la experiencia van cambiando al protagonista".
"En ese contar el mundo de alrededor y en hacer al personaje capaz de evolucionar consiste la originalidad y presencia del libro en la historia del relato", decía esta tarde el académico, para añadir a renglón seguido que otro elemento común a las novelas picarescas es que el pícaro es siempre "hijo de padres sin honra".
"La maldad de los progenitores del futuro bellaco es consustancial con la novela picaresca, ya que fundamenta y hasta justifica el comportamiento futuro del niño", añadía Lázaro Carreter.
El académico de la Lengua, gran estudioso de la Literatura española, dijo también en su discurso que a Cervantes "no le gustaban nada las novelas picarescas", si bien introdujo algunos pícaros en sus novelas, como el Carriazo de "La ilustre fregona" o Rinconete -de "Rinconete y Cortadillo"-, del que decía su creador que era, "aunque muchacho, de muy buen entendimiento y tenía un buen natural".
Los pícaros de Cervantes no tenían cabida en el género "por buenos", dijo Lázaro Carreter, quien a continuación se adentró en la vida de adultos de los protagonistas del género picaresco, una vida poco ejemplar por lo general y en la que la religión "se pone al servicio de los tejemanejes picariles".
La forma de narrar de la novela picaresca hoy puede parecer simple, "pero es el núcleo fundador del gran género literario de la modernidad: la novela".
"No es manca, pues, la aportación de aquel librillo, que empezó siendo la confesión de un pobre desgraciado, Lázaro de Tormes, con una enorme carga potencial de subversión", que le valió ser incluido en el "Indice" de libros prohibidos de 1559.
En el discurso que pronunció al inaugurar el curso, el rey dijo a los académicos que la Corona española les "anima a unir voluntades y entendimientos en proyectos comunes" y agradeció a las academias "cuanto aportáis a la cultura y a la ciencia españolas, a las artes y a las letras, a la técnica y al conocimiento".
Después de destacar los valiosos trabajos de "la Española" desde su fundación, durante el reinado de Felipe V, por los que "todos nos sentimos por ellos deudores", el rey subrayó que en sus actuales estatutos figura "como tarea prioritaria trabajar al servicio de la unidad del español".
El monarca recordó que la RAE "nació con el declarado propósito de "servir al honor de la Nación", en la lengua que, dentro de la rica variedad de lenguas de España, es el idioma común de todos los españoles y un patrimonio compartido con todos los pueblos hispanoamericanos".
El anfitrión del acto, el director de la RAE, Víctor García de la Concha, recordó a varios académicos ya desaparecidos, recontó las distintas realizaciones y proyectos de la RAE como el "Diccionario Histórico", el "Vocabulario Científico y Técnico", "Ortografía", la XXI edición del "Diccionario", el "Diccionario panhispánico de dudas", o la nueva "Gramática". EFE
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