Ella fue plagiada junto con su hermana Ernestina Sodi cuando ambas salían del teatro donde daban función, en la capital mexicana. Esto ocurrió en setiembre del 2002 y Zapata estuvo retenida diez días y Sodi cinco.
En breves declaraciones a la prensa antes de ingresar al Juzgado Quinto del Reclusorio Oriente, la actriz señaló que es difícil enfrentarse nuevamente a algo triste y doloroso: “Pero sobre todo estoy nerviosa y con miedo, porque es injusto que hayan pasado ya casi cinco años” del plagio, señaló la agencia de noticias Notimex.
Zapata lamenta que el sistema judicial de su país no haya tramitado con celeridad este caso, amén de que “los victimarios tienen tantos derechos como los inocentes”, y “eso retrasa cualquier proceso”, aseguró a los medios.
Durante el careo, que comenzó a las 10 a. m. (9 a. m. hora de Costa Rica), fue más que evidente la molestia de la actriz, quien en varias ocasiones levantó la voz por las constantes interrupciones que hacía la juez Olga Sánchez Contreras, encargada del caso.
“¿Cómo es posible que usted nos interrumpa en cualquier momento y a nosotros no nos da el derecho de hablar?”, expresó Zapata con evidente molestia, agregó la agencia.
Mientras, en las afueras del Juzgado los periodistas se apostaban para tomar nota de lo ocurrido en la sala con la hermana de Thalía, ya que la juez solamente permitió el ingreso de la cámaras de televisión y de fotografía.
Según la revista Mira! , el plagio fue planeado desde una cárcel de Perú por un narco mexicano, detenido en Lima, quien pidió unos $5 millones por la liberación de las hermanas. Al final, no se supo el monto que se pagó por el rescate.