
Pekín. EFE. A sus 21 años, la islandesa Unnur Birna Vilhjalmsdottir fue coronada el viernes Miss Mundo 2005, aunque en una entretenida ceremonia en la isla tropical china de Hainan resaltaron más las sorpresas agradables para las candidatas latinoamericanas.
Unnur estuvo flanqueada en el trono por Miss México, Dafne Molina Lona, y Miss Puerto Rico, Ingrid María Rivera Santos, que fueron elegidas damas de honor.
Pero el sabor latino no acabó ahí y cobró fuerza cuando la peruana María Julia Mantilla, Miss Mundo 2004, puso la tiara a su sucesora, que no pudo dejar de reír prácticamente ni un segundo durante toda la coronación.
"Todavía estoy conmocionada. No oí mi nombre al principio. Sólo oía el eco alrededor de la habitación. Supe que era yo porque nadie más se movía", confesó en sus primeras declaraciones Unnur.
La misma emoción, aunque con el amargo sabor que dejan siempre los segundos y terceros puestos, manifestaron sentir las damas de honor, quienes se mostraron "contentas" con sus puestos y felicitaron a la "justa ganadora".
Gran logro. Dafne Molina, una belleza clásica de ojos aceitunados y pelo oscuro, que sonaba en todos como favorita y quedó segunda en el título de Miss Playa, se había preparado duro antes de ir a China, con clases de actuación, expresión oral, inglés, jazz, maquillaje y peinado.
Por su parte, la puertorriqueña, de ojos claros y piel pálida, confía en que su selección como dama de honor le ayude a saltar a la gran pantalla y cumplir su auténtico sueño: ser actriz.
Quien lo tendrá más fácil para ver sus sueños convertidos en realidad es la ganadora, que se embolsó 100.000 dólares de premio y cuya madre fue, curiosamente, Miss Mundo 1983.
"Mi madre me dio algunos consejos de cómo comportarme y parece que funcionaron. Me dijo que fuese yo misma", comentó.