País:Malasia, Asia
Ciudad:Kuala Lumpur City
Materiales:Hormigón, vidrio, acero
En 1991, las autoridades de Kuala Lumpur, Malasia, decidieron dotar a esa ciudad de un distrito de negocios que fuese la imagen de una ciudad moderna y que mostrase al mundo la pujanza de la emergente economía de esa nación asiática.
Se acordó entonces que la parte central de este distrito económico fueran dos torres de rascacielos gemelas, diseñadas por el arquitecto argentino César Pelli.
Con una altura total de 452 metros, 88 pisos y estructura de hormigón, vidrio y acero –en su mayoría–, esta pareja de rascacielos se convirtieron en los edificios más altos del mundo entre 1998 y 2004, momento en que fueron superadas por el edificio de Taipei 101.
Las Torres Petronas son toda una obra de ingeniería. Fueron construidas siguiendo un diseño geométrico islámico: su planta consta de dos cuadrados entrelazados, que forman la tradicional estrella de ocho puntas.
Estas torres albergan en su interior oficinas, entre las que destacan las de la compañía petrolera Petronas y la sede en Malasia de la empresa Microsoft. A sus pies se encuentra el Kuala Lumpur Convention Center (KLCC) y el popular centro comercial Suria kentuki.
Construcción. La estructura básica se tomó de un proyecto no realizado para una torre en Chicago.
Con las torres ya en construcción, los promotores de la obra plantearon a Pelli la idea de incrementar su altura en lo posible para convertirlas en las más altas del mundo. El equipo de arquitectura se puso manos a la obra para estirarlas lo mínimo, pero sí lo suficiente para sobrepasar la altura de la Torre Sears, de EE. UU.
La solución adoptada fue no aumentar el número de plantas y añadir a las torres una pequeña cúpula y un pináculo integrado en la estructura misma de la torre, alcanzando así su altura actual: 452 metros.
Sin embargo, luego de iniciado el proyecto, se descubrió que el terreno previsto era muy irregular, lo que llevó a cambiar el emplazamiento de las torres, desplazándolas a unos 60 metros de su posición original.
Las Petronas hoy descansan sobre una losa de hormigón, que a su vez está situada sobre un “bosque” subterráneo de pilares de hormigón y acero. La superficie de esta edificación alcanza los 350.000 m² y su diseño incluye 32.000 ventanas.
La construcción de las torres se desarrolló de manera relativamente rápida, gracias en parte a la decisión de los promotores de otorgar los contratos de construcción a diferentes compañías. Se crearon así dos equipos de trabajo, uno conformado por coreanos y el otro por japoneses, lo que generó gran competencia por lograr el mejor y más rápido trabajo.
Unión metalizada. Uno de los elementos más significativos y, a la vez problemáticos, fue el puente que une ambas torres a la altura del piso 44.
Dicho puente consta de dos alturas y permite la distribución del tránsito entre los diferentes equipamientos (despachos, salas de reuniones, comedores, etc.). El diseño estructural tenía la dificultad de tener que acomodar la posible diferencia de movimientos y asentamientos entre una y otra torre.
No obstante, ese problema fue resuelto uniendo el puente a cada torre mediante tres apoyos dispuestos en forma de “V” invertida, que permiten que se mantenga equidistante a las dos torres en cualquier caso.
Dicho puente tiene la misión de crear un espacio entre las torres que simboliza “una puerta hacia el infinito del cielo”. Las visitas a las Torres Petronas son gratuitas, pero limitadas a 1.200 personas diarias.