Por Germán Reyes
Tegucigalpa, 8 dic (EFE).- Si peruanos y chilenos se atribuyen el origen del pisco, en Centroamérica, hondureños y salvadoreños se han enfrentado en la mesa, sin ponerse de acuerdo, sobre si las sabrosas "pupusas" es platillo de uno u otro país.
La prensa hondureña informa sobre una discusión entre negociadores hondureños y salvadoreños, frente a sus homólogos de EEUU, en el marco de las negociaciones para un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre la nación del norte y Centroamérica.
La discusión tuvo lugar en El Salvador, donde las famosas "pupusas" -tortillas de maíz rellenas con queso, chicharrón y/o fríjoles molidos y aderezadas con hierbas aromáticas de la región- tienen mucha demanda, al igual que en Honduras.
"Menos mal que a hondureños y salvadoreños no les tocó definir quién fue primero, si el huevo o la gallina", comentó un oyente de una radio en Tegucigalpa, al referirse al caso.
Cualquiera que sea el origen de las "pupusas", El Salvador se le ha adelantado a Honduras, al anunciar el sábado, que comenzará a exportarlas a EEUU a partir del primer trimestre de 2004, sin aranceles.
El ministro salvadoreño de Economía, Miguel Lacayo, dijo que la empresa Crío Inversiones S.A. fue autorizada por la Administración de Drogas y Alimentos de EEUU (FDA, en inglés), para que empiece la venta de ése y otros productos típicos salvadoreños a ese país.
Una información del diario local "Tiempo" señala que en la discusión entre hondureños y salvadoreños, ninguno de los negociadores pudo demostrar el origen de las "pupusas", aunque del lado de El Salvador explicaron que el vocablo es indígena (pupushahua), que significa "hinchazón".
Investigadores y antropólogos salvadoreños tampoco habrían sustentado con firmeza que las "pupusas" son platillo nacido en El Salvador, mientras que en Honduras, varios profesionales aseguran que es producto hondureño.
La semana pasada, un columnista del diario "La Tribuna", que se edita en Tegucigalpa, salió en su defensa e hizo alusión a una edición de un diccionario Durvan de Bilbao, de 1964, que señala que "pupusa" es un "hondureñismo" y que significa "empanada de queso y maíz".
Además, hay hondureños que afirman que las "pupusas" son salvadoreñas, aunque Guatemala y Bolivia también tienen un bocadillo muy parecido.
Menos mal que hondureños y salvadoreños no se atribuyen la paternidad del arroz con leche, postre que se disputan muchos países, aunque el grano tenga su origen en Asia.
Los hondureños y salvadoreños, además de ser vecinos, tienen muchos vínculos familiares y entre los centroamericanos son los más afines, aunque por un centenario contencioso limítrofe y migratorio en julio de 1969, sus ejércitos libraron una guerra de 100 horas.
El contencioso lo definió la Corte Internacional de Justicia el 11 de septiembre de 1992, lo que para muchos hace suponer que, superadas las diferencias, ahora ambos incluso hasta pueden comer "pupusas" en el mismo plato.
Las "pupusas" son tortilla de maíz que pueden ir rellenas de quesillo, chicharrón o fríjoles.
En Honduras y El Salvador, también hay quienes las prefieren de "loroco", una flor de una planta, otros las mixtas, de quesillo y chicharrón o fríjoles y quesillo, por ejemplo.
Como complemento, en algunos sitios se sirve repollo o cebolla en vinagreta con o sin chile picante.
Hay quienes en Honduras dicen que las "pupusas" son la "pizza de los pobres", por lo económico de su precio, aunque con el plato italiano solamente tengan en común el queso. EFE
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