Fue un gran retratista, de eso no hay duda; sin embargo, también fue un pintor polémico, un dibujante que capturó la vida cotidiana de una Costa Rica básicamente campesina, y un hombre que estudió guitarra y promovió la música clásica en el país.
Todas esas caras de Enrique Echandi (1866-1958) componen la gran exposición de su obra que se inaugurará mañana, a las 7 p. m., en el Museo de Arte Costarricense (MAC), en el parque La Sabana.
Echandi: Continuidad-Rupturaes la primera gran exposición dedicada a ese maestro en las instalaciones del MAC y marca el inicio de las celebraciones del 25 aniversario de la institución.
La muestra está compuesta por 85 piezas, entre pinturas, dibujos y objetos. Las obras provienen de nueve colecciones públicas y 15 privadas.
"La exposición nos permite revisitar la historia con un enfoque social riguroso y darle al público una muestra que le permita valorar la época y la huella del maestro. Echandi es una figura emblemática en el arte costarricense: fue de los primeros artistas que se gradúa académicamente y está considerado uno de los principales retratistas de la plástica nacional", afirmó Rocío Fernández, directora del MAC.
Buen retratista
La curadora de la muestra plástica es Eugenia Zavaleta, del Centro de Investigación en Identidad y Cultura Latinoamericanas de la Universidad de Costa Rica.
Zavaleta expresó que la exposición trata de explicar las razones por las cuales Echandi concentró su obra en los retratos. En aquella época, a finales de siglo XIX y principios del XX, él continuó la tradición que existía de hacerse retratos con artistas extranjeros.
"El retrato le sirvió a Echandi como medio de subsistencia económica, ya que no había mayor interés por el bodegón, por ejemplo", detalló Zavaleta.
El retrato fue un símbolo de estatus económico y social; por ello no es casual que la mayoría de pinturas sean de personajes masculinos y no femeninos. Cabe destacar que para que Echandi se convirtiera en un pintor reconocido tuvo que dedicarse mucho tiempo a pintar amigos y familiares para demostrar su capacidad y ganarse poco a poco el tan codiciado prestigio.
Después de esa etapa a él lo contratan para que pinte a presidentes, entre ellos a Cleto González Víquez.
Según explicó la curadora, en la exposición solo se verán dos fotografías de dos retratos que están en la Asamblea Legislativa, ya que allí no se los prestaron para exhibirse en el MAC.
Ni tan convencional
Se equivoca quien piensa que el maestro solo fue retratista. La mejor prueba es La quema del Mesón (1896), cuadro con que arranca la muestra. "Allí Echandi presentó a nuestro héroe nacional Juan Santamaría de una manera que transgredía su imagen en aquella época: como un mulato desfalleciendo y no como un hombre blanco y heroico", explicó Zavaleta.
"Echandi fue muy criticado por trasgredir el imaginario. Ese cuadro se iba a mostrar en una exposición centroamericana en Guatemala y se exhibió aquí antes de ser expuesto allá; la obra de él no fue. Después de eso él iba a pintar otros cuadros histórico, pero prefirió no hacerlo", añadió la curadora.
El miedo al fracaso lo expulsó de los cuadros con temática histórica y lo inclinó aún más por el retrato. "Probó ser menos convencional y no pudo. Tuvo que seguir en lo más tradicional", agregó.
Por otra parte, una faceta poco conocida de Echandi es la de dibujante y eso que hizo muchísimos bocetos, donde se puede contemplar la vida cotidiana de aquella campesina Costa Rica.
En sus dibujos, con gran maestría y trazo rápido, pero seguro, él capturó a campesinos, boyeros, mujeres montando a caballo, señoras cargando una cestas y paisajes bucólicos, entre otros.
"En Echandi, Tomás Povedano y Ezequiel Jiménez, encontramos los elementos que terminarán por desarrollarse con la generación de los años 30, a la cual pertenecen Francisco Zúñiga, Fausto Pacheco, Manuel de la Cruz y Teodorico Quirós", afirmó Zavaleta.
Músico desconocido
Echandi: Continuidad-Ruptura muestra no solo al artista plástico, sino también al melómano, que estudió guitarra, se casó con una pianista y se convirtió en un promotor incansable de la música clásica. "Queremos divulgar esta faceta inédita que es su sensibilidad musical", destacó la directora del MAC.
María Clara Vargas, cembalista y directora de Extensión Cultural de la UCR, se encargó de la investigación de esta otra cara de Echandi.
"Él comenzó a estudiar guitarra y cuando se fue a Alemania siguió estudiante música en el Conservatorio de Leipzig. Se casó con una muchacha alemana que era pianista (Elsa). Cuando Echandi regresa a Costa Rica participa en las asociaciones musicales que se reunieron para dar a conocer un nuevo repertorio diferentes a la música de salón", detalló Vargas.
Echandi formó parte de la Asociación de Cultura Musical y director de Extensión Cultural en el Colegio de Señoritas. Además, su casa se convirtió en un centro muy importante ya que él y su esposa organizaban veladas musicales.
"Él fue fundamental para la futura profesionalización musical en Costa Rica, ya que esas asociaciones musicales de finales del siglo XIX y principio de siglo XX sentaron las bases para crear un Conservatorio Nacional de Música y la Orquesta Sinfónica Nacional", manifestó la especialista.
Junto a un festival en la plaza frente al museo y la inauguración del Jardín de Escultura, la exposición conmemorará el cuarto de siglo del MAC. Así, Echandi queda retratado por todos los ángulos.
Para visitas guiadas
El Museo de Arte Costarricense (MAC) tiene un programa de visitas guiadas para estudiantes de primaria, secundaria y universidad, en esta exposición, informó María Elena Masísde Proyección Museológica.
Los interesados deben sacar una cita al Departamento de Proyección Museológica a través de los teléfonos 222-7155 ó 222-7932.
El MAC está abierto de martes a sábado, de 10 a. m. a 4 p. m. y domingos de 10 a. m. a 2 p. m.