París, 10 abr (EFE).- Un cohete Ariane-5 despegó hoy con éxito, con un día de retraso y cuatro meses después del fracaso en el lanzamiento en diciembre pasado de un aparato del mismo tipo, aunque más potente, informó el consorcio europeo Arianespace.
Este lanzamiento era considerado de suma importancia para el futuro de la carrera espacial europea, tras el accidente del nuevo modelo de Ariane-5 ECA (de 10 toneladas de carga) y la jubilación de los Ariane-4 en febrero pasado.
El despegue del Ariane-5 G (genérico) con dos cohetes a bordo, un indio y otro estadounidense, se llevó a cabo a las 7.52 hora local (22.52 GMT), desde la base espacial de Kuru, en la Guayana francesa.
El vuelo 160 de un Ariane estaba programado para ayer, pero fue suspendido en el último momento a petición de la Agencia espacial india ISRO que quería efectuar unas últimas verificaciones técnicas a su satélite Insat 3, que va a bordo del cohete europeo.
Arianespace necesitaba superar con éxito este lanzamiento para devolver la confianza a sus clientes.
Para ello, bahía limitado los riegos al usar un modelo genérico, con un motor Vulcano I, para poner en órbita geoestacionaria dos satélites de telecomunicaciones: un Galaxy XII, del estadounidense Panamsat, y el ya citado Insat 3.
Galaxy-XII, de 1.760 kilogramos de peso, será situado a 74 grados de longitud oeste, encima de Colombia, y asegurará por 15 años y gracias a sus 25 repetidores de banda C, servicios de telecomunicaciones en Estados Unidos.
El Insat 3, de 2.950 kilogramos, está equipado de 18 repetidores en banda C y de seis en banda Ku, de una cámara y de un sistema de localización y salvamento.
El satélite indio quedará emplazado a 36.000 kilómetros por encima del Ecuador, sobre el golfo de Bengala, a 93,5 grados de longitud este, desde donde asegurara durante 15 años servicios de comunicación, de transmisión de imágenes y de meteorología en toda la península india.
El primer lanzamiento del año de un Ariane-5 estaba previsto para mediados de enero pasado, con la misión de poner en órbita la sonda espacial europea Rosetta, que debía alcanzar el cometa Wirtanen tras más de ocho años de viaje.
Pero el fracaso del primer lanzamiento de la versión más potente de Ariane-5 ECA, con capacidad de transportar hasta 10 toneladas de peso, frente a las 5,9 toneladas de un Ariane-5 G, modificó totalmente el calendario de vuelos.
El pasado 12 de diciembre, el primer Ariane-5 ECA tuvo que ser destruido en vuelo por problemas en el sistema de enfriamiento del nuevo motor Vulcano II, que hizo ingobernable el aparato.
La comisión de expertos formada entonces para dar luz verde a la misión Rosetta expresó entonces sus dudas sobre el proceso de calificación del conjunto del programa Ariane-5.
Eso llevó a la suspensión de todos los vuelos de este modelo y al aplazamiento y examen de la misión Rosetta.
Con dos fracasos totales y otros dos parciales en sus 14 vuelos, el palmarés de Ariane-5 está salpicado de zonas oscuras, pero es el único cohete europeo y para asegurar su supervivencia Arianespace ha reclamado algo más de mil millones de euros a sus accionistas.
La mayor parte de esa suma se destinaría a perfeccionar el cohete Ariane-5 ECA, que sería viable económicamente a partir de 2005, según fuentes de Arianespace, que tuvo unas perdidas de unos 400 millones de euros en 2002. EFE
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