Al definir de qué material será su casa, regularmente se toman
en cuenta una serie de características, como resistencia a factores
ambientales, sísmicos, fuego, impactos, etc. Muchos de los materiales
que actualmente conocemos, se obtienen por procesos industriales complejos
que, de todos es conocido, a la larga constituyen un peligro para el medio
ambiente. Es importante que usted como consumidor, tome en cuenta también algunos
materiales de construcción que tengan un menor impacto ambiental, sin
sacrificar su calidad a la hora de construir su casa. Algunas opciones Actualmente se pueden encontrar productos como el gypsum y el fibrocemento,
elaborados con materiales como papel, concreto y yeso, que se degradan con
mayor facilidad. Estos materiales se usan principalmente en paredes interiores
y exteriores, cielos rasos, aleros, precintas y tapicheles. Las láminas de gypsum como las JPM están compuestas por yeso
y fibras de celulosa (papel), obtenidas mediante un proceso de reciclado.
Al mezclar sus ingredientes y agregarles agua se obtiene un material resistente
al fuego, a los insectos, a las cargas y a los impactos; además, son
tratadas con resinas para que la humedad no les afecte.
Por otro lado, tenemos las láminas de fibrocemento como las Plycem
Fibrolit, producidas por Amanco, que están compuestas por cemento y
fibras naturales y se caracterizan, tanto por su resistencia mecánica,
como también al fuego, a la humedad y a los insectos.
Cada una de las empresas fabricantes ofrece paquetes completos de elementos
necesarios para la construcción como tornillos, perfiles de acero,
elementos estructurales, rodapiés, morteros, etc. Acabados
Generalmente el gypsum y el fibrocemento tienden a confundirse, ya que ambos
tienen un comportamiento similar y se colocan en los mismos lugares. Así mismo, pueden ser usados en la construcción de paredes con
aislamientos acústicos, con estucos o en enchapes, en el caso de baños
y cocinas. Muchos profesionales a cargo de la obra, recomiendan utilizarlo, tomando en
cuenta su versatilidad a la hora de instalarlo, así como la gran variedad
de acabados que permiten. Esto posibilita que el ahorro en tiempo sea considerable,
al igual que el costo de la mano de obra.
En la actualidad, también existen una serie de aditivos que se pueden
aplicar a las láminas de gypsum para minimizar los efectos de la humedad
en las paredes exteriores. Otra innovación es el uso de un repello
especial en las paredes, que consiste en una malla metálica que se
coloca encima del gypsum, a la que se le aplica un mortero de repello, dando
una consistencia muy similar a una pared de concreto. Recuerde que existen diferentes grosores de láminas recomendadas de
acuerdo al lugar donde se vayan a colocar, por ejemplo en paredes curvas se
recomienda las láminas de 6mm y para muebles están las de 17mm.
(ver recuadro)
Fuente: Arq. Miguel Wong. JPM