Inicio conservador, conclusión emocionante. Así fue el partido que protagonizaron anoche Lacsa y Grecia en el primer asalto de la final femenina de baloncesto. Las aviadoras se impusieron 70 puntos a 67.
Lacsa voló. Estuvo siempre a la cabeza. Bajo la dirección de Rafael Tati Ugalde, las muchachas se mostraron agresivas en el ataque. Su juego fue rápido. Buscaron penetrar al área en procura del enceste o de la falta.
En cambio las griegas se vieron obligadas a lanzar de lejos. La presión de una final dejó su sello en su accionar. El primer cuarto finalizó 19-14, el segundo 39-38 y el tercero 57-48, todos a favor de las aviadoras.
Al comenzar el último período, Sergio Rojas, timonel del quinteto de Grecia, cambió el sistema de juego. Gracias a la marcación personal a través de toda la cancha, remontó el marcador. A un minuto de la conclusión las alajuelenses ganaban 65-66 (única vez que estuvieron arriba).
Pero la velocidad de Roxana Murillo y la precisión de Gabriela Ulate dieron a Lacsa la victoria. Marianela Ulate dio aire a Grecia pero no fue suficiente.
Después de dos hora de juego, las gradas vacías del Gimnasio Nacional guardaron la expectativa y la ansiedad, el nerviosismo y la tensión de la primera parte de la final femenina.
El próximo viernes, en el Palacio de los Deportes, se jugará el segundo encuentro. Si Lacsa gana sería el nuevo campeón. Grecia, por su parte, está obligado a vencer por más de tres puntos para tener la oportunidad de disputar el título en un tercer partido.