Desde su separación de Uma Thurman, el actor, director y escritor Ethan Hawke debió acostumbrarse a un nuevo estilo de vida, pero lo que es más difícil aún, el acoso de la prensa y sus admiradoras.
Tras cinco años de matrimonio y dos hijos, Maya, de cinco años, y Levon, de dos, Thurman y Hawke decidieron divorciarse. Esto ocasionó un revuelo en los tabloides, los cuales se lanzaron a especular sobre el motivo de la separación, y en sus admiradoras, que lo consideran nuevamente soltero.
Cada vez que Hawke, de 33 años, encara una gira publicitaria para promocionar el estreno de alguna de sus películas, se ve bombardeado por preguntas sobre su fracaso matrimonial y sus romances, en vez de sobre su trabajo cinematográfico.
El precio de ser normal
Hawke mantiene una actitud pragmática sobre su vida: "Ser una persona que hace lo que realmente ama es algo poco común. Por eso, creo que el precio que se paga a cambio es muy alto. Y lo que he pasado durante los últimos ocho meses es parte de este precio", dijo el actor al diario USA Today.
De acuerdo con los rumores, Hawke rompió su matrimonio con Thurman debido a un romance que mantuvo con una mujer durante el rodaje de Taking Lives en Montreal, Canadá.
El actor había conocido a su esposa Uma, de 33 años, en 1997 cuando ambos protagonizaron el filme de ciencia ficción Gattaca. El matrimonio se celebró en 1998 y su primera hija Maya nació dos meses después.
La comidilla de todos
Para el actor, los rumores sobre su supuesto romance extramatrimonial han sido "una pesadilla". "Esto es algo con lo que tengo que aprender a vivir. El mayor problema de mi vida es tratar de ser el tipo de hombre que quiero ser, el tipo de padre que quiero ser y cómo asumir el fracaso de mi matrimonio", afirmó.
Hawke negó que la infidelidad fuera la causante de su divorcio.
En su nueva película, coprotagonizada por Angelina Jolie, el actor encarna a un personaje diabólico, algo muy alejado al tipo de personajes que lo lanzaron a la fama en La Sociedad de los Poetas Muertos y Before Sunrise.
Hawke recibió una nominación al Oscar por su interpretación de un policía novato en Día de entrenamiento, filme que le significó la estatuilla dorada a su coprotagonista, Denzel Washington.