
CARACAS (AFP) Ejército bolivariano, iglesia bolivariana, prensa bolivariana, educación bolivariana y hasta cultivos bolivarianos en una República bolivariana: el Libertador Simón Bolívar está omnipresente en Venezuela, donde la historia se ha puesto a menudo al servicio de la política.
"Todos los presidentes venezolanos han citado a Bolívar, pero actualmente hay un nuevo proyecto nacional y una Constitución que añade el adjetivo de bolivariano por considerar que el Libertador representa las más preciadas virtudes republicanas", explicó a la AFP el historiador Pedro Calzadilla.
Desde la aprobación de la Carta Magna en 1999, Venezuela se denomina República Bolivariana de Venezuela. Para los detractores del presidente Hugo Chávez, el calificativo se identifica erróneamente con este gobierno, que asegura llevar a cabo una "revolución bolivariana".
"Antes, Bolívar era igual a patria, pero Chávez ha convertido el bolivarianismo y el chavismo en sinónimos. Hace una metamorfosis del mito para que se parezca a él y a lo que sus seguidores piensan", declaró por su parte a la AFP el historiador Elías Pino Iturrieta.
Pero en Venezuela y por encima de Chávez, la figura de Simón Bolívar (1783-1830) siempre fue venerada y cabe preguntarse qué no lleva el nombre del Libertador.
El aeropuerto, la calle, la plaza, la moneda, los movimientos de trabajadores, las universidades, las sociedades de historia o las asociaciones populares: El culto a Bolívar es una religión "monoteísta" en Venezuela, según Pino Iturrieta.
En un artículo titulado "Del Bolívar para todos al Bolívar para Chávez", la historiadora Inés Quintero recuerda que otros gobernantes como Antonio Guzmán Blanco en el siglo XIX o Juan Vicente Gómez, hacia 1930, también "se apoderaron del héroe".
"El culto a Bolívar es un hecho consumado entre nosotros. Todos los mandatarios han hecho uso de Bolívar (...) No es pues un hecho novedoso ni alarmante su utilización indiscriminada para los fines más diversos", escribe Quintero.
Pero ¿qué es ser bolivariano hoy? La pregunta llena libros y páginas en internet. Chávez, a lo largo de sus casi 10 años en la presidencia ha dado múltiples definiciones: Ser bolivariano es ser socialista y anticapitalista, defensor de la igualdad, la libertad y la integración latinoamericana, entre otros.
"Chávez, manipulando a Bolívar, se atribuye poderes que nadie le ha concedido y no respeta el resultado de un referéndum", apuntó Pino Iturrieta, refiriéndose a una nueva ley según la cual el ejército pasa a llamarse Fuerza Armada Bolivariana.
Este nombre era una de las propuestas del proyecto de reforma constitucional rechazado en referéndum en diciembre de 2007.
"Si esta república se llama bolivariana y finalmente el Libertador ya no es una figura usada por las elites sino que se ancla en el pueblo, me parece una consecuencia natural y lógica que muchas de las acciones de este proyecto nacional de izquierda lleven el adjetivo bolivariano", apuntó Calzadilla.
Pero el hecho de que el mandatario recurra constantemente a la figura del Libertador no es aceptada por todos los venezolanos, que reivindican ser bolivarianos sin ser necesariamente chavistas.
"Antes, la figura de Bolívar se usaba como herramienta para unir y ahora Chávez lo usa para dividir a la sociedad. Lo usa como arma de guerra, un arma difícil de combatir porque los venezolanos no podemos renegar del ídolo para renegar así de Chávez", explicó Pino Iturrieta.
En el golpe de Estado de abril de 2002 contra Chávez, que quedó apartado del poder durante dos días, la primera medida del empresario Pedro Carmona, quien se autoproclamó presidente, fue quitar el nombre de bolivariana a la República.
"Identificar a Chávez con Bolívar, como hacen muchos, es una necedad, una artimaña política. Y criticar al presidente porque comete errores históricos y se equivoca en citas de Bolívar es una guerra política que se libra en el terreno de la historia", concluyó Calzadilla.
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