Hace diez años, estar pasado de peso y tener aspiraciones de aparecer en la televisión significaba más que un suicidio social. En aquella época, ser obeso no era una condición, sino una limitante que mermaba los contratos televisivos.
La pantalla chica no se había dado cuenta de que los programas de pérdida de peso, protagonizados tanto por celebridades como por personas comunes, son toda una mina de oro.
Esa tendencia en la pantalla chica nació con
Pese a que ese
En todos esos programas, los protagonistas pierden peso en un tiempo muy reducido y de formas catalogadas como poco saludables, lo cual ha elevado la voz de los nutricionistas y médicos en general. Los expertos insisten en que estos espacios impactan negativamente a sus pacientes.
En eso coincidió Karla Barrenechea, nutricionista costarricense, quien sostiene que dichos espacios envían un mensaje erróneo al televidente, el cual piensa que en muy poco tiempo se pueden perder muchos kilos.
“Estos programas de situaciones en los que los mismos participantes se restringen de una forma muy excesiva de una dieta balanceada, de hábitos saludables, los obliga a la deshidratación”, aseguró la nutricionista.
Marianela Gamboa, psicóloga especializada desde hace 16 años en temas de obesidad, dijo a
“Los programas engañosos para perder peso se concentran solo en el resultado del peso, sin importar el cómo se llegó ahí (a estar en sobrepeso)”, mencionó Gamboa.
La especialista añadió que, al no perder peso al ritmo y en la forma en que se pierde en esos
Empero, pese a sus implicaciones, esos espacios crean fascinación entre los televidentes.
“Las celebridades obesas resultan, particularmente, irresistibles, porque las personas constantemente están luchando con lo que está mal en sus cuerpos”, expresó al diario
“Las personas pueden identificarse con ellas (con las celebridades) y esa es otra forma de aprovechar la fascinación de las celebridades. De alguna manera, las vemos como si fuéramos nosotros”, agregó Campos, autor del libro
Para la doctora Naomi Neufeld, de la Universidad de California, en Los Ángeles, no hay nada de malo con identificarse con un famoso que también quiere perder peso.
Para ella, el problema radica en que la historia de esas figuras no es inspiradora, pues no siguen una dieta correcta, en la que pierdan peso poco a poco.
“Sin duda, hay celebridades que han adelgazado de forma saludable; es solo que no se hacen programas de televisión al respecto”, concluyó Neufeld.
Por ejemplo, la cantante Carnie Wilson se sometió a una cirugía bariátrica, en 1999, para disminuir su peso, que en ese momento había llegado a las 300 libras.
Con la cirugía, ella rebajó 150 libras pero con los años repuso, por lo menos, 50 libras.
En el 2006, ella ingresó al
En su
Otros famosos, como el bailarín y exesposo de la cantante Britney Spears, Kevin Federline; el actor Daniel Baldwin; el cantante Sebastian Bach y la modelo Mia Tyler, han participado en
Kristie Alley es, por su parte, la celebridad que más le ha sacado provecho a los
Luego de que dejó de firmar contratos cinematográficos, en el 2002, la actriz anunció que protagonizaría
“Engordar por placer hasta rebasar los 100 kilos de peso fue lo mejor del mundo”, le dijo la actriz de 51 años, quien en ese programa rebajó 34 kilos, a
Este año, Alley volvió al negocio de los
La estrella de la NBC, Shaquille O’Neal, también se aventuró en los programas de pérdida de peso, el año pasado. En
A esos espacios se unen también el