'Ta-tou', es la palabra en chino que da nombre al frijol de la soya: significa frijol grande. Y en realidad se trata de un alimento "grande" en poderes. Empezó a cultivarse en Asia hace más de 5.000 años y se convirtió en una de las bases alimentarias de la cultura oriental.
Ahora, es un frijol que se come en todos los rincones del planeta, especialmente por parte de quienes practican el vegetarianismo pues, al igual que la carne, contiene gran cantidad de proteínas.
Además está provisto de fibra, hierro, calcio y varias vitaminas. De su planta (de 70 centímetros) surgen gran cantidad de productos como salsas, harina, leche, helados, carnes vegetales... incluso hay jabones y tintes hechos a base de soya. Pero su producto estrella es el to-fú, que en japonés significa "carne sin huesos". Se vende con forma de queso blanco y tiene el mismo sabor de este, pero puede adoptar distintas formas y una gran cantidad de sabores según cómo se prepare.