El fuego, que se declaró a las 10:45 horas de la mañana y fue controlado rápidamente, se localizó en la sacristía de la cripta, que, junto a la fachada de la Natividad, es patrimonio de la humanidad y quedó ennegrecida por el humo, aunque no hubo mayores desperfectos.
La Sagrada Familia pudo reabrir sus puertas horas después, tras realizarse todas las verificaciones necesarias.
La Policía local detuvo como supuesto autor del incendio a un hombre de 65 años, José María L. S., quien, según diversas fuentes oficiales, tiene problemas mentales y dos antecedentes policiales por hurto.
El presidente del Patronato de la Sagrada Familia, Joan Rigol, reconoció que, en adelante, será necesario reforzar las medidas de seguridad en el conjunto del templo para evitar incidentes.