Londres, 3 ago (EFE).- El palacete de Clarence House, antigua residencia de la fallecida Reina Madre en el centro de Londres, se convertirá este lunes en el nuevo hogar de Carlos de Inglaterra, príncipe de Gales y heredero al trono británico.
Carlos, nieto favorito de la Reina Madre, que murió el pasado año a sus 101 años, vivirá en su nueva casa con sus dos hijos, los príncipes Guillermo y Enrique, confirmó hoy el cercano palacio de Saint James, hasta ahora residencia oficial del heredero al trono.
Unos seis millones de euros del erario público se han invertido en la restauración del edificio, construido en el siglo XIX, que llevaba cincuenta años sin pintar y necesitaba cambios estructurales, como la renovación de la fontanería y el tendido eléctrico.
Además, el príncipe de Gales se ha gastado casi dos millones de euros de su bolsillo en amueblar algunas dependencias y decorar dos habitaciones, una de las cuales será utilizada eventualmente por su compañera sentimental, Camilla Parker Bowles.
Pese algunas variaciones, el estilo clásico que gustaba a la Reina Madre se ha preservado en casi todo el palacete, si bien los príncipes Guillermo, de 21 años, y Enrique, de 18, han elegido unos diseños más modernos para sus dormitorios.
Una portavoz del palacio de Saint James comentó que "el príncipe de Gales está muy contento" porque "se ha conservado el ambiente de la Reina Madre y eso es algo que él quería conseguir".
Clarence House, que puede ser parcialmente visitada por el público desde el 6 de agosto al 17 de octubre, ofrece a Carlos un amplio espacio para atender sus compromisos y galas oficiales, algo que veces resultaba difícil en Saint James por falta de sitio.
Según la misma fuente palaciega, la nueva residencia "es una lugar maravilloso" en el que el heredero al trono recibirá a "representantes de gobiernos extranjeros y de sus organizaciones benéficas". EFE
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