Brasilia, 22 jun (EFE).- El índice de aprobación del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva cayó al 29,4 por ciento en junio, el peor nivel desde enero de 2003, cuando el líder socialista brasileño asumió la presidencia y disfrutaba de un respaldo del 56,6 por ciento, según una encuesta divulgada hoy.
El nivel de aprobación del gobierno cayó poco más de cinco puntos porcentuales en un mes, desde el 34,6 por ciento de mayo, según la encuesta del Instituto Sensus, que entrevistó a dos mil personas en 24 de los 27 estados brasileños entre los días 15 y 17 de junio.
En contrapartida, el porcentaje de brasileños que califican como regular el gobierno de Lula subió gradualmente del 27,7 por ciento en enero del año pasado al 44,2 por ciento este mes.
Los que reprueban el gobierno saltaron del 12,3 por ciento en enero del año pasado al 24,1 por ciento en junio. Ese porcentaje era del 20,6 por ciento en mayo último.
La misma encuesta, encomendada por la Confederación Nacional del Transporte, mostró que el 58,9 por ciento considera que Lula ha hecho "menos de lo que podía", contra el 16,4 por ciento que dice que el gobierno ha hecho más de lo que podía.
"Creo que el presidente Lula sufre el desgaste provocado por la frustración del brasileño", afirmó el presidente de la patronal de los transportistas, Clesio Andrade, al explicar la caída de la popularidad del líder socialista.
Según Andrade, Lula generó muchas expectativas entre los brasileños al ser elegido con una votación histórica debido a sus promesas de lucha contra el hambre y de generación de empleo.
"Cuando un gobierno genera mucha expectativa, la decepción con el incumplimiento de las promesas de campaña es más acentuada", agregó Andrade, que es vicegobernador del estado de Minas Gerais.
Igualmente atribuyó el bajón de popularidad a la decisión de Lula de conceder un pequeño ajuste en el salario mínimo en mayo pasado pese a que se había comprometido a doblar el poder adquisitivo de los trabajadores.
El dirigente empresarial recordó que, en sus ocho años de gobierno (1995-2002), el ex presidente Fernando Henrique Cardoso nunca tuvo un índice de aprobación tan bajo como el que tiene ahora Lula. Su menor índice de aprobación fue del 33 por ciento.
La encuesta del Instituto Sensus mostró igualmente que la evaluación personal de Lula también se redujo entre los brasileños. El porcentaje de quienes aprueban su imagen cayó del 60,2 al 54,1 por ciento entre mayo y junio, y el de los que la desaprueban saltó del 32,4 al 37,6 por ciento en el mismo período.
Además, el 47,6 por ciento de los encuestados dijo que no votaría en Lula si las elecciones presidenciales fuesen hoy, lo que amenaza la posible reelección del mandatario en 2006 y pese a que el líder socialista aún supera en intención de voto a sus rivales.
Según el Instituto Sensus, Lula obtendría el 28,5 por ciento de las intenciones de voto en unas eventuales elecciones para presidente, contra un 16,6 por ciento del ex jefe de Estado Fernando Henrique Cardoso y un 14,8 por ciento del ministro de Integración Nacional y ex candidato presidencial Ciro Gomes. EFE
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