Por Marisa Montiel
Madrid, 29 may (EFE).- El escenario del madrileño Teatro Albéniz se tiñó esta noche de azul y blanco, los colores del mar, en el homenaje que se rindió a uno de los más grandes poetas españoles, Rafael Alberti (1902-1999), cuya poesía sonó fuerte y clara.
Un homenaje que el gobierno de la Comunidad de Madrid ha querido organizar con motivo de cumplirse, el año pasado, el centenario del nacimiento del poeta, cuya viuda, María Asunción Mateo, asistió desde el patio de butacas a este espectáculo poético dirigido por Mario Gas.
"Marinero en tierra. 100 años de Alberti" era el título de este espectáculo que, durante casi tres horas, reunió sobre el escenario del Albéniz a una selección de las mejores voces del teatro y el cine españoles, y presidido, al comienzo, por una gran foto del poeta, de espaldas y luciendo su larga cabellera blanca.
Alberti, que regresó a España a la muerte de Franco, tuvo que exiliarse como consecuencia de la guerra civil (1936-39), a Francia, Argentina e Italia, sucesivamente.
Actores y actrices que como Nuria Espert y José Luis Pellicena conocieron muy bien al poeta, porque la convivencia o el trabajo con él fueron intensos. Y otros que no tuvieron el privilegio de tratarle personalmente, aunque le han conocido a través de sus versos.
Sólo faltó Miguel Bosé, por una enfermedad repentina, en este homenaje al poeta, cuya voz potente, al comienzo, pudo escucharse en una grabación antigua recitando el poema "El mar, la mar". Fue a partir de ese momento cuando la voz escrita de Alberti tomó cuerpo en las voces de José María Pou, Vicky Peña, la cantante y actriz Ana Belén, Ana Fernández, Mario Gas, Carlos Hipólito, Lluis Pasqual, Santiago Ramos, Berta Riaza, Constantino Romero y Julieta Serrano, que dijeron "Balada sin tiempo".
"Marinero en tierra", "La amante", "Un día", "Amaranta" dieron paso a la poesía hecha baile de Eduardo Serrano "El Güito", que bailó por "soleás" otro poema de Rafael Alberti. Después, "A Miss X, enterrada", "Harold Lloyd estudiante", en la voz de Pou, "Buster Keaton", en la de Hipólito, o "Los ángeles de la prisa", que recitó Pellicena.
Al tiempo, en una pantalla al fondo del escenario, se proyectaban fotos del poeta, de sus dibujos y pinturas, o el ir y venir de las olas en las playas de Cádiz. Y más poesía: "El cuerpo deshabitado", por Constantino Romero, ""Nueva York", en la voz de Vicky Peña, "Hace falta estar ciego", que leyó Julieta Serrano, y "Romances de la guerra de España", de nuevo por Carlos Hipólito.
Paco Ibáñez, que tantas veces ha cantado al poeta, volvió a hacerlo esta noche en su homenaje, que cerró con el inolvidable "A galopar".
Berta Riaza recitó "Entre el clavel y la espada", Pou el poema que Alberti dedicó a su hija Aitana, y que lleva su nombre, y Constantino Romero la "Balada del andaluz perdido". Antes, el cantaor Miguel Poveda había hecho suya también la poesía de Alberti.
Un momento especialmente emotivo e intenso fue cuando Ana Belén y Nuria Espert cantaron a dúo "La paloma" ("se equivocó la paloma, se equivocaba/ por ir al norte fue al sur/ creyó que el trigo era agua"), con música del italiano Sergio Endrigo.
Y hubo más música inspirada en los versos de Alberti, con Kiko Veneno, Martirio y Rosa León. Y baile, con Belén Maya, que bailó un poema recitado por Javier Albalá.
"A España vendida", "Auí lo grito", "El general", recitado por José Luis Gómez, o "El guerrillero", por Nuria Espert, "El mendigo", "La imprevisión", "La condición", "Nocturno", "Cuando me vaya de Roma", la ciudad en la que vivió tantos años de exilio, "Los ojos de Picasso", el poema dedicado a Julián Grimau (líder comunista fusilado en los años sesenta por el régimen del general Franco), a la guerra en Vietnam, o "Tiempo de condena", "A Pablo Neruda, con Chile en el corazón",...Una lista casi interminable de poemas que dieron fe del hombre y poeta plural, poliédrico, que fue Alberti. EFE
cmp/ap/jpg