Cuando Djenane Villanueva Monge se levanta cada mañana, lo hace motivada por la importante tarea que debe cumplir: llevar a su hijo Sebastián a la escuela. El resto de sus actividades no sabe bien cuáles serán, porque dependen de las noticias del día.
Una jornada “normal” puede implicar ocuparse de cosas personales y de la casa, para llegar a La Uruca a media tarde y prepararse para presentar Las Noticias a las 6 p. m. ó a las 10 p. m, en canal 11. Pero un día más complicado puede exigirle que deshaga cualquier plan para ir a reportear alguna información para CNN . “La corresponsalía me da la posibilidad de seguir saliendo a la calle y eso me gusta y me emociona”, dice ella.
Conductora del espacio noticioso Informe 11 Las Noticias, reportera de CNN en Costa Rica y de Univisión Noticiero Internacional, su vida se mueve al ritmo de las informaciones que surjan. Reportear e informar son parte de sus tareas comunes, aunque ahora también da clases en la Universidad Nacional. Sin embargo, para lo que no escatima nunca tiempo ni esfuerzo es para ser madre, con todo lo que ello implica.
“Me gusta la presentación y también conducir, pero no podría saborearlo tanto si no tuviera el complemento de poder llevarle el pulso directamente a lo que está pasando en la calle”, asegura, tras manifestar que siempre es muy enriquecedor cubrir las elecciones presidenciales (para CNN lo ha hecho en forma ininterrumpida desde 1998), la visita al país de grandes líderes (como Mijail Gorbachov) o el referendo de octubre pasado.
Dueña y maestra de la palabra cuando está ante las cámaras, al encontrarse al otro lado –siendo ella la entrevistada– Djenane se muestra más bien tímida.
Frases inacabadas y mucha meditación antes de cada respuesta fueron sus reacciones a algunas preguntas de la entrevista.
¿De dónde el nombre?
Según cuenta, el nombre Djenane proviene de “un libro muy popular entre los jóvenes de entonces, que mi papá leyó en su época colegial. Se llama “Las Desencantadas” y la trama se desarrolla en Turquía. Los personajes principales son dos odaliscas o princesas turcas; una de ellas, que le gustaba mucho a mi papá, se llamaba Djenana. Luego, él le cambió la ‘a’ por la ‘e’”.
“Al principio, a mí me costaba mucho porque la gente me ponía todos los nombres habidos y por haber. Pero ya ahora está como posicionado y he tenido también la grata sorpresa de que algunas personas han llegado a decirme que le pusieron el nombre a su hija”, relata la periodista.
Oriunda de Cartago, de donde sigue siendo una orgullosa vecina, se encuentra entre las hijas menores de una familia de muchos hermanos y primos. Por esto, tuvo la oportunidad de aprender muchas cosas de ellos, y quizáde allí nació su personalidad exploradora.
Afirma que desde pequeña le llamó mucho la atención el deporte, particularmente el baloncesto, pero también el teatro, la poesía, la guitarra y las actividades de organizaciones comunales.
“Me metía a grupos juveniles vinculados con el trabajo comunal. En el colegio Sagrado Corazón, de Cartago, teníamos un grupo y, en vacaciones, hacíamos giras a diferentes zonas. En esos lugares trabajábamos con niños y con adultos, y para mí era una experiencia muy valiosa”, dice.
Es muy probable que en esas vivencias naciera su inquietud por acercarse más a la gente a través del periodismo, un interés que más tarde se vio plasmado en espacios como Línea Abierta , sección que condujo por mucho tiempo en Telenoticias .
Experiencia
Sin embargo, el paso hacia el periodismo no fue automático. En la universidad también continuó su noviazgo con el arte, así que entró a estudiar, a la vez, artes dramáticas y comunicación colectiva. Más tarde, se quedó con la carrera de comunicación, pero lo aprendido en teatro le abrió puertas desde muy temprano, sobre todo para hacer locuciones.
Hizo sus primeros trabajos en Radio Universidad y en la Oficina de Divulgación de la Universidad de Costa Rica. Más adelante entró a La Prensa Libre y después siguió en canal 13, “pero yo no estaba muy segura de que la televisión fuera lo mío. Sí sabía que el periodismo era mi actividad, pero no necesariamente la televisión”.
Resultó que la tele sí rimaba con su vida, y por eso luego la vimos en un programa de canal 7 llamado En Vivo a las 5, y después, en Telenoticias . Se quedó diez años en esa empresa. Fue precisamente durante esa época cuando viajó a hacer unos cursos de televisión a Inglaterra y comenzó como corresponsal de CNN .
Un tiempo más tarde, se desempeñó en una organización no gubernamental y finalmente llegó a Repretel.
“Yo creo que me hice periodista con el tiempo. Lo vinculo más a una actividad y a una forma de vida que a una profesión”, expresa.
En algún momento, se detuvo a hacer una maestría en Relaciones Internacionales, e incluso fue profesora en esa área; pero también se confiesa amante de las letras y dice haber llevado gran cantidad de cursos en la Facultad de Letras de la UCR. “Incluso seguiré llevando cursos, aunque no pretendo obtener ningún grado académico”, admitió.
Su adrenalina
Como periodista, asegura que disfruta mucho haciendo entrevistas, aunque las notas diarias amplias también tienen su encanto. De hecho, sostiene que es la adrenalina del periodismo y la reflexión que esta actividad permite lo que la mantiene viva. Los temas que más le entusiasma desarrollar son los medioambientales, políticos, de educación y de salud.
El año anterior ganó una beca de la Fundación Avina, y con ella elaboró una serie de reportajes sobre el tema “Mujer y agua”.
El asunto la emocionó. “Pienso que ahí hay una veta interesante para la actividad periodística. Me gustaría trabajar más temas de manera independiente, porque a veces en las agendas de los medios de prensa, por razones de tiempo, no hay espacio para eso”, razona.
Un silencio cómplice es su respuesta a nuestra interrogante sobre su vida sentimental. Admite que, dichosamente, siempre está rodeada de gente especial con quien salir y pasarla bien, pero se rehúsa con amabilidad a dar más detalles.
A sus 43 años, se considera impulsiva, rebelde, dispersa, inquieta, obsesiva, exigente, apasionada, disciplinada y trabajadora, mas le faltó añadir que, en ocasiones, es bastante tímida.