Skopje, 7 nov (EFE).- La oposición macedonia que impulsó el referendo contra la nueva ley de organización territorial exigió al Gobierno la modificación de esa normativa, pese al fracaso de la consulta celebrada hoy, domingo, y denunció irregularidades en la votación.
"La insatisfacción con la nueva ley es grande. Medio millón de votos (de apoyo al referendo) son la razón para que el Gobierno reflexione mucho sobre sus pasos", declaró Nikola Gruevski, presidente de la conservadora Organización Revolucionaria Macedonia del Interior (VMRO), principal partido de la oposición.
"Actuaremos con todos los medios democráticos y legales para que se prepare otra nueva ley", anunció esta noche en rueda de prensa el líder del bloque opositor.
Según los resultados no oficiales, el referendo contra la nueva organización territorial del país fracasó debido a la baja participación.
La organización no gubernamental "Most", que supervisó la consulta, informó de que había votado sólo el 26,3 por ciento del cuerpo electoral, por lo que la consulta fracasó, aunque el 95 por ciento de los que sufragaron apoyaron la abolición de las nuevas leyes de organización territorial.
La oposición admitió que no habían acudido hoy a las urnas la mitad del censo electoral, requisito legal necesario para su éxito, pero denunció numerosas irregularidades en la votación.
"Hubo violaciones flagrantes del proceso de la votación, y en un 20 por ciento del territorio macedonio permanecieron cerrados los colegios electorales", aseguró Todor Petrov, del influyente Congreso Mundial Macedonio, impulsor del referendo.
Petrov anunció que presentará esas denuncias ante el Tribunal Supremo de Macedonia.
Los 1,7 millones de ciudadanos con derecho a voto tenían que pronunciarse sobre la nueva normativa, aprobada en agosto pasado, que es parte importante del acuerdo de paz de 2001 que supuso más derechos constitucionales para la minoría albanesa.
Para el éxito de la consulta tenía que votar al menos la mitad del censo, y el 50 por ciento de ellos pronunciarse en contra de las nuevas leyes de organización territorial que, en ese caso, quedarían automáticamente abolidas.
Los partidos en el poder habían llamado al boicot de las urnas al asegurar que el éxito del referendo sería un gran retroceso en el acercamiento a la Unión Europea (UE) y la OTAN.
La oposición macedonia considera que las nuevas leyes llevarán a la división del país por líneas étnicas, la creación de cantones o a una federación en contra de la Constitución, que define a Macedonia como un Estado unitario, aunque el Gobierno lo niega.
La nueva normativa permitió en el oeste del país la formación de otro municipio de mayoría albanesa, con la anexión de zonas rurales habitadas mayoritariamente por albaneses a la ciudad suroccidental de Struga, y para 2008 está prevista igual medida en Kicevo.
Además, en la capital, Skopje, también con la anexión de municipios rurales ha aumentado la población albanesa a más del 20 por ciento, lo que introdujo la cooficialidad del idioma albanés con el macedonio.
Las nuevas leyes son parte del "paquete" de descentralización incluido en el plan de paz de 2001 que puso fin a siete meses de rebelión armada de los separatistas albaneses.
Las elecciones locales, que han sido pospuestas dos veces debido a la convocatoria del referendo, tendrían que celebrarse en marzo de 2005 según las nuevas leyes.
Estados Unidos y la UE advertían de que el eventual éxito del plebiscito y la demora en la aplicación del acuerdo de paz pondría en peligro el progreso de Macedonia hacia las integraciones en las estructuras euro-atlánticas y pidieron a los ciudadanos "votar por el futuro".
El líder del Partido Liberal, de oposición, Stojan Andov, declaró esta noche que esperan ahora que tras el fracaso del referendo la comunidad internacional "cumpla ahora sus promesas y admita a Macedonia en la OTAN en 2006 y en la UE en 2008".
Los analistas consideraron que la decisión de EEUU del pasado día 4 de acelerar el reconocimiento de la República de Macedonia con ese nombre constitucional, pese a la oposición de Grecia, pudo contribuir a disminuir la afluencia a las urnas en el referendo.
Macedonia proclamó en 1991 la independencia de la ahora extinta federación yugoslava pero, a raíz de la disputa con Grecia, fue reconocida por la ONU el 8 de abril de 1993 bajo el nombre provisional de la Antigua República Yugoslava de Macedonia. EFE
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