
WASHINGTON (AFP) La Organización de Estados Americanos (OEA) expresó en la noche de este viernes su solidaridad con el gobierno boliviano del presidente Evo Morales y rechazó la ruptura de la integridad territorial del país, en una resolución aprobada en vísperas del referéndum del domingo en la región de Santa Cruz.
En el texto aprobado, los países miembros de la OEA expresaron "su solidaridad y respaldo al Pueblo de Bolivia, al Gobierno Constitucional dirigido por el Presidente Evo Morales Ayma, a la institucionalidad democrática y a las autoridades elegidas por el pueblo boliviano".
El Consejo Permanente de la institución rechazó "cualquier intento de ruptura" del orden constitucional y de la integridad territorial del país, al tiempo que llamó "a todos los actores" a que "sus acciones se enmarquen en el respeto al estado de derecho, excluyendo cualquier acción que pueda llevar a la ruptura de la paz, del orden constitucional y afectar la convivencia entre los bolivianos".
La región de Santa Cruz, que concentra el 30% del PIB boliviano, va a las urnas el domingo para aprobar su estatuto de gobierno autónomo, una suerte de Constitución local, confrontada con el presidente Evo Morales, que considera la consulta ilegal y secesionista.
Horas antes de la aprobación de la resolución, al abrirse una reunión extraordinaria del Consejo Permanente sobre Bolivia, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, había manifestado su preocupación por la situación en ese país. "Creo que para todos es claro que hay hechos que se van a producir en los próximos días en Bolivia que nos preocupan de manera fundamental que pueden conducir a consecuencias no deseadas en ese país", advirtió.
"Queremos la preservación de la unidad nacional, de la democracia y queremos evitar la violencia", añadió el secretario general, momentos antes de que se suspendiera la sesión para que los miembros discutieran a puerta cerrada un proyecto de resolución.
El llamamiento de Insulza se produjo después de que el emisario de la OEA, Dante Caputo, presentara al Consejo su informe sobre su visita esta semana al país andino.
El ex ministro de Relaciones Exteriores argentino advirtió sobre la situación en Bolivia: "Mi temor, mi evaluación política, es que el problema de la violencia se convierta en el tema central de la cuestión política boliviana. Obviamente, esta es mi preocupación central", explicó.
El ministro de Exteriores boliviano, David Choquehuanca, acusó por su parte a la región de Santa Cruz de no querer dialogar con el Gobierno. "Creíamos que la palabra de la OEA, de la Iglesia Católica y de la comunidad internacional sería escuchada. No fue así", lamentó el ministro."Las puertas del diálogo que el hermano presidente Evo Morales ha abierto han sido bloqueadas", deploró.
El ministro llamó la atención de los países de la organización sobre "el fenómeno político nuevo y preocupante" que tiene lugar actualmente en su país: "A través de un legítimo instrumento democrático se está buscando un resultado que niega todos los principios de la institucionalidad democrática".
Bajo la iniciativa de sus líderes políticos y empresariales, duros opositores del presidente socialista Morales, Santa Cruz decidirá si aprueba el estatuto de tendencia liberal. Ese estatuto le da a las autoridades departamentales amplias facultades en materias económica y política, incluyendo la formación de una Policía propia, y dejando para el Estado tan sólo las funciones de Defensa y relaciones exteriores.
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