El acceso al servicio público de fax en Cuba ofrecido por las autoridades gubernamentales para la transmisión rápida de documentos privados se ha convertido, por su elevado costo y los bajos salarios que se pagan en la isla, es un medio de comunicación inalcanzable para la mayoría de las economías familiares del cubano de a pie.
Esta modalidad se inició a finales de 1991, primero en los hoteles cinco estrellas y en algunos telecentros provinciales de comunicaciones.
Actualmente lo brindan todas las instalaciones turísticas las 24 horas del día y está presente de 10 a 12 horas diarias en la casi totalidad de los telecentros existentes en los 169 municipios del país.
Para realizar un análisis de las posibilidades de este servicio, es necesario conocer, en primer lugar, que el salario promedio mensual que devenga un trabajador en Cuba, según reportó la administración Castro en diciembre de 1999, es de 226 pesos, moneda nacional. Esta cifra, llevada a la conversión oficial de 21 pesos cubanos por un dólar estadounidense, nos dice que un elevado por ciento de los asalariados cubanos reciben como pago mensual poco más de $10 (¢3.230).
Las tarifas
Ahora podemos considerar las tarifas impuestas por el Estado cubano a las personas que deseen hacer uso de este servicio desde Cuba hacia cualquier parte del mundo, e incluso al interior del país.
El costo por minuto de transmisión por fax varía según el carácter del servicio solicitado y su destino. En los hoteles, el envío internacional hacia Estados Unidos y Canadá cuesta $2,70 (¢872); América Central y área del Caribe $3,70 (¢1.195), América del Sur, $4,60 (¢1.486); Alemania, España, Francia e Italia, $5,50 (¢1.776), y para el resto del mundo, $6,40 (¢2.067). Los gastos a enfrentar para el disfrute del servicio nacional desde La Habana hacia las provincias varían entre $1 y $2,75 (¢323 y ¢888) por minuto.
Estos mismos servicios en los telecentros para el despacho internacional oscilan entre $2,55 (¢823) y $6,05 (¢1.954) por minuto de transmisión. En algunos casos es algo más caro, pero generalmente es de menos costo que desde las instalaciones hoteleras. Su uso nacional exige una cantidad mínima de $0,70 (¢226) más la tarifa por minuto de transmisión telefónica vigente en el país, que varía de $0,50 a $1,50 (¢161,50 a ¢484,50).
Llama la atención que pasar una hoja por fax demora entre uno y dos minutos. Transferir dibujos o fotografías consume más tiempo.
Por las nubes
Lo cierto es que para un empleado cubano que apenas recibe por su trabajo un salario básico mensual no superior a los $10 ó $12 (¢3.230 ó ¢3.876), le resulta imposible hacer uso de este moderno y necesario servicio que, obviamente, no fue creado en Cuba para su disfrute. Para enviar un documento personal a España, de nueve cuartillas y cuatro fotografías, debería desembolsar alrededor de $45 (¢14.535) en un hotel, es decir el ahorro que podría hacer en cuatro años de trabajo, privándose de todo gasto innecesario: no ir al cine, no comer pizzas o comprar a su pequeño algunas golosinas.
Además, sí espera respuesta en todas las variantes, tendría que disponer adicionalmente de $1 por hoja recibida sin tener en cuenta el país de dónde procede.
Esa es la realidad en que se encuentra el 90 por ciento o más de la población. Los pocos dólares que puede conseguir el cubano de a pie los empleará en alimentos para mejorar la canasta familiar o el vestuario de él, esposa e hijos.