Si la carrera de Manuel Obregón fuera un velero, sería justo decir que va viento en popa: el pianista tico vuelve a navegar fuera de las fronteras de su tierra natal.
El mar de cosas por hacer va así: ayer inició una gira por universidades de Nueva Orleans (Estados Unidos), y la semana pasada comenzó la grabación de un nuevo disco, ahora al lado del grupo austríaco Mandrágora.
También ha sido invitado para clausurar el Festival Bambú, en Honduras, y a mediados de año irá de gira a Europa.
En Nueva Orleans, Obregón se presentará con Génesis, el proyecto discográfico y visual que trabajó junto al cineasta Roberto Miranda.
Desde mañana y hasta el 25 de marzo, Obregón y Miranda mostrarán su trabajo en las principales universidades de Nueva Orleans, como la de Loyola y Tulane, por citar algunas.
Lo que verán en Estados Unidos es el Génesis que ya conoció Costa Rica en diciembre pasado, pero también incluirán nuevas imágenes, que fueron grabadas en Nosara.
"Es como un estreno de un nuevo Génesis ", dijo Irene Solera, de Sí Productores. "Esta vez no es Manuel superpuesto en una imagen, es Manuel tocando de verdad en medio del mar con su piano de cola en una superficie rocosa", amplió Solera.
Génesis es el noveno disco de Manuel Obregón, y uno de los primeros intentos en el país por armar un concepto de música e imagen unidos, sin ser necesariamente un videoclip.
El primo deSimbiosis
Iba Manuel Obregón a grabar sonidos en las cuevas de Venado, en Piñuelas, para el disco La isla de la pasión. Fue a buscar entonces a un amigo alemán que toca un particular instrumento musical. Su amigo tenía una visita en casa: era Richard Ackerman, uno de los integrantes del grupo Mandrágora, de Austria.
Ackerman hizo amistad con Manuel, y el tico decidió regalarle el disco Simbiosis: piano y bosque lluvioso , aquel material que grabó en Monteverde.
El austríaco quedó "como loco" con el piano y los sonidos del bosque armando música, y le pidió a Obregón que grabaran un disco similar a ese.
Así pues, los experimentales Obregón y Mandrágora se pusieron manos a las teclas.
La semana pasada comenzaron la grabación de sonidos. La península de Osa, punta Burica y Corcovado, en la zona sur del país, son los sitios donde fueron a recoger sonidos con el ingeniero Nano Fernández.
En julio, Obregón viajará a Austria para grabar el sonido del piano en los estudios de Yamaha.
A Mandrágora lo integran Hannes Dullinger, Richard Ackerman, Manfred Seifriedsberger y Wolfgang Hoffelner.
Antes de regresar a Austria, Mandrágora y Obregón harán una presentación en San José. La cita será el domingo 1º de abril a las 9:30 p. m. en el Jazz Café, en San Pedro.
De Honduras a Europa
Con piano, música y ejecutante tico cerrará el Festival Bambú, un encuentro que se realiza desde hace 12 años en Tegucigalpa y que es todo un muestrario: lo mismo de rock alternativo que de las manifestaciones musicales de los garífunas. A Manuel Obregón le toca presentarse el viernes 30 de marzo.
De Honduras, el también jazzista saltará a Washington para dar un concierto en el Centro Kennedy. Su presentación será en noviembre, pero aún falta definir la fecha exacta.
Como el velero de Manuel navega a toda velocidad, de Estados Unidos bastará un brinquito para estar en Europa: en junio, el pianista comenzará su gira por el Viejo Continente. Tocará en Holanda, Francia, Inglaterra, Italia, España y Austria. Nuevamente, Génesis será su carta de presentación.