París. La Mona Lisa, la obra maestra de Leonardo da Vinci pintada hace 500 años, será examinada con microscopio y rayos X para determinar por qué la madera que le sirve de base se está deteriorando, como informó Viva y otros medios la semana pasada.
El retrato más famoso del mundo, pintado en Italia durante un período de varios años a partir del 1505, ha sido considerado desde hace tiempo un lienzo frágil. El óleo está pintado sobre madera, y esa superficie ha sido manejada multitud de veces por una muchedumbre de personas a través de los siglos.
La semana pasada, el Museo de Louvre dijo que durante un examen rutinario del cuadro se había notado un curveado de la madera y se anunció un estudio del problema. Las investigaciones se realizan durante los días en que el museo está cerrado, a fin de no obstaculizar su exhibición.
Vincent Pomarede, curador jefe de pintura del Louvre, dijo que el estudio ayudará a determinar si restauraciones previas han afectado la madera de la base y si se requieren otros trabajos de retoque.
"Hacemos este estudio para determinar exactamente lo que ocurre", dijo. "Por otro lado, creemos que quizá en algún momento tendremos que intervenir, no en la capa de pintura, sino en el reverso, en el panel de madera", agregó Pomarede.
En el curso de los años, los trabajos de restauración han incluido adosar piezas de madera al reverso del cuadro para impedir que empeorase una grieta abierta en el panel.
La causa de la grieta se desconoce, dijo Pomarede, pero es probable que fuese algo accidental, probablemente ocasionado por condiciones climáticas extremas.
A los curadores les preocupa que el curveado contribuya a empeorar la grieta o abulte la pintura. "Obviamente, eso sería un problema grave", dijo Pomarede.
Casi seis millones de visitantes pasan anualmente frente al cuadro de La Mona Lisa en una sala del Louvre. El cuadro se exhibe tras un cristal a prueba de balas en un entorno de aire acondicionado y humedad controlada.