Vakhtang Jordania vino al país con un libreto bien claro sobre el papel que quiere para la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN): convertirla en una protagonista de la actividad cultural, no solo de los teatros, si no también de toda la comunidad.
El sexto director, de seis que quedan, o dicho de otra forma, el que completa la media docena, conversó con Viva sobre su interés de participar en el proceso de selección de la nueva "batuta" de la OSN.
La selección del nuevo director para la orquesta arrancó a principios de este año, luego de la salida de su director, el maestro Irwin Hoffman.
El proceso concluirá en diciembre, cuando es espera el anuncio del elegido, entre los doce candidatos que han actuado como invitados durante la temporada de conciertos del 2002.
Vakhtang, el sexto a prueba, no solo quiere llevar a los músicos a espacios al aire libre, también está interesado en una orquesta que se involucre más en la tarea de motivar el talento musical de niños y jóvenes.
El director, de 59 años, tiene una influencia de dos mundos, antes en conflicto, y ahora en aparente armonía: la República de Georgia, parte de la antigua Unión Soviética, y los Estados Unidos, a donde emigró desde el año 1983.
Actualmente está al frente de la Orquesta Federal Rusa de Moscú, la Orquesta Sinfónica de Daegu de Corea y la Filarmónica Kharkvo de Ucrania.
Jordania saldrá hoy, a las 8 p. m., a dirigir la OSN en su IV Concierto de Temporada Oficial. Este domingo volverá de nuevo en la presentación programada, a las 10:30 a. m., en el Auditorio Nacional.
¿Qué había escuchado sobre la OSN?
Un violinista amigo que se ha presentado acá, como solista, me dijo que era una buena orquesta y con muchas ganas de trabajar.
¿Fue eso lo que encontró?
Sí, eso encontré.
¿Por qué le interesa dirigir a músicos costarricenses?
Siempre me ha gustado conocer países nuevos y yo he trabajado con muchas orquesta para levantar, aún más, su nivel.
"No estoy diciendo que esta orquesta tenga un bajo nivel, si no que todo director tiene como reto aportar algo nuevo."
¿Cómo haría eso?
No se puede hablar de proyectos sin conocer bien la historia y el trabajo de una orquesta, pero hay varias cosas que me interesan: la primera es relacionar más a la orquesta con la comunidad, que no solo se presente en teatros y sitios cerrados, sino también al aire libre para que más gente conozca a sus músicos y a la música clásica.
¿Segundo?
Promover grabaciones: toda orquesta necesita su sello y su música. Yo he hecho más de 30 grabaciones en los últimos dos o tres años y usaría mis contactos para lograrlo con música y solistas del país.
"También quiero impulsar concursos para encontrar a jóvenes, y talentosos, músicos y me gustaría trabajar en un programa para que la orquesta visite las escuelas y motivar, así, el interés de los niños por la música."
Tiene experiencia dirigiendo compañías de ópera ¿le interesa algún proyecto en ese sentido?
La ópera me encanta y voy a conversar con la gente de la Compañía Lírica para hablar sobre posibles proyectos.
¿Cómo han estado los ensayos con la orquesta?
Bien, pero están programados para dos semanas y yo creo que eso dispersa la energía. Deberían ser ensayos de una semana para concentrar bien los esfuerzos.
¿En qué puede fijarse el público, esta noche, cuando salga a dirigir la OSN?
Muchos dicen que muevo los brazos muy bonito (sonríe). Algo que me caracteriza es que suelo dar un encore, una pieza más al final del concierto.