París, 11 ago (EFE).- La juez que investiga en Francia la muerte de la actriz Marie Trintignant viajará el próximo lunes a Lituania para notificar a Bertrand Cantat su procesamiento por "golpes y heridas voluntarias que causaron la muerte sin intención".
Fuentes judiciales informaron en París de que las autoridades lituanas dieron hoy su permiso para que la juez de instrucción parisiense Nathalie Turquey viaje a Vilna, donde está encarcelado el cantante del grupo de rock Noir Désir y el pasado día 8 fue acusado de homicidio por la Fiscalía de la capital lituana.
La hija del actor Jean-Louis Trintignant falleció en París el pasado día 1, víctima de un edema cerebral que le dejó en coma tras una violenta pelea con Cantat, su compañero sentimental, la noche del 26 al 27 de julio en un hotel de Vilna, donde la actriz francesa terminaba el rodaje de una película.
La juez de instrucción parisiense viajará a Lituania acompañada de varios policías de la brigada criminal, indicaron las fuentes.
También hoy, agregaron, la fiscalía de París recibió la comisión rogatoria internacional por la que las autoridades judiciales lituanas podrán consultar los resultados parciales de la autopsia, efectuada en Francia.
Además de estos resultados -de momento sólo provisionales-, la comisión rogatoria dará acceso a la fiscalía lituana a los informes de la investigación judicial abierta en Francia el pasado día 29 de julio contra el cantante.
Podrán consultar, igualmente, la transcripción escrita de los interrogatorios de los familiares, colegas y amigos de la fallecida y del acusado.
Según los resultados provisionales de la autopsia, el edema cerebral que sufrió Marie Trintignant fue ocasionado por golpes violentos recibidos en el rostro.
Francia, que el pasado día 8 negó la existencia de tensiones diplomáticas con Lituania por la oposición de este país a conceder la extradición de Cantat, envió también una comisión rogatoria internacional el pasado día 2 para pedir la copia del sumario abierto en Vilna.
Según la prensa francesa, la petición de extradición molestó a las autoridades lituanas porque ponía en duda su capacidad para juzgar un delito cometido en su territorio. EFE
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